Todos conocemos el sobre nombre de “La Gran Manzana” que se le otorga a la ciudad de New York. Este apodo, que es poco usado por los mismos neoyorquinos, se hizo popular en la década de 1920 cuando un periodista deportivo así la denominó.
Si bien hay muchas calles y barrios famosos dentro de la isla de Manhattan, una de las más famosas es la Quinta Avenida, que como todas las avenidas de la ciudad cruza Nueva York de norte a sur. Es también como la “avenida de los millonarios”.
En el corazón de la misma está ubicada la Catedral de San Patricio, sin duda un icono de la ciudad.
Historia
La Diócesis de Nueva York fue creada en 1808 y tan solo dos años después los jesuitas recibían el predio, adquirido en USD 11.000, para construir una escuela. Este proyecto no llegó a hacerse realidad.
En 1813 los mismos terrenos fueron destinados a la comunidad trapense, perseguidos por las autoridades francesas. Con la caída de Napoleón en 1814 los trapenses regresaron a Francia, abandonando la propiedad neoyorquina.
La primera catedral fue destruida por el fuego en 1866 y reconstruida en el año 1868. Es la que actualmente conocemos como Old St. Patrick’s Cathedral (en la zona del Soho), de manera que en Nueva York tenemos dos catedrales de San Patricio.
Mientras tanto, se diseñaba el nuevo templo con estilo neogótico. Los trabajos comenzaron en 1858 pero permanecieron parados durante la Guerra Civil Norteamericana, completándose en 1879 gracias a los donativos de los inmigrantes irlandeses, quienes la dedicaron a su patrono y quienes querían rememorar las grandes catedrales góticas de su Europa natal.
Recordemos que los irlandeses son una de las comunidades que más han aportado a la cultura de esta ciudad mestiza. Prueba de ello es el multitudinario desfile del Día de San Patricio.
El diseño trató de crear un gran templo cuyas torres, de más de 100 metros de altura, dominaran Nueva York. No obstante, hoy día, la catedral parece humilde en comparación con el muy cercano Rockefeller Center que supera considerablemente su altura.
La catedral fue restaurada entre 1927 y 1931, fecha en que se instaló el gran órgano y se amplió el santuario en el interior de la Catedral. Durante esta restauración que duró aproximadamente 10 años. El alto altar anterior y el retablo fueron reubicados en la iglesia universitaria del Bronx, también en Nueva York, y se agregaron nuevos elementos como el baldaquino de bronce o el vitral del rosetón.
El altar fue renovado en los años 1980 para ser más visible para la congregación. Se construyó un altar a partir de secciones de los altares laterales y se ubicó en el centro del presbiterio. Sin embargo, este altar fue retirado en 2013 para reponer la pila bautismal en el transepto norte.
Descripción
La catedral de San Patricio es una catedral católica de estilo neogótico decorado, una de las más grandes de Estados Unidos pudiendo albergar hasta 3000 personas. Es sede de la archidiócesis de Nueva York, siendo, en su estilo, el segundo templo más grande de América del Norte solo después del Santuario Guadalupano en Zamora (México) y es un punto de referencia prominente de Nueva York.
Es uno de los mejores ejemplos de los contrastes de Nueva York, sus arcadas góticas construidas con mármol blanco procedente de Massachusetts, están rodeadas de lujosas tiendas, modernos edificios y frente al Rockefeller Center.
Abarca una manzana entera, entre las calles 50 y 51, avenidas Madison y Quinta. Los transeptos miden 53 metros de ancho y 101,2 metros de largo y las agujas de las torres alcanzan una altura de 100,6 m desde el nivel de la calle.
Tiene 19 campanas, cada una bautizada con el nombre de un santo.
Entrando al inmenso templo a través de las puertas de bronce de aproximadamente 9.000 kg, destacan los vitrales que fueron elaborados por artistas de Boston, junto con artistas europeos.
Tan pronto la admiración por los vitrales merma, uno centra su mirada en los altares, donde destacan el de Santa Isabel y el de San Juan Bautista de La Salle, que es uno de los pocos altares laterales originales. La bula papal se encuentra en el vitral adyacente. Tiffany & Co. diseñó el altar de San Luis y San Miguel.
Realmente la belleza es tanta que uno no sabe para dónde mirar. Si al acceder uno tiene la gracia de poder escuchar el sonido del órgano, seguramente la mirada irá hacia sus 3.920 tubos del órgano del coro, que fue instalado en 1928, o bien hacia los 5.918 tubos del órgano de la Gran Galería, instalado en 1930.
No pueden perderse la réplica de la escultura de La Piedad de Miguel Ángel en la Basílica de San Pedro. Esta réplica es 3 veces más grande.
En la parte posterior de la catedral se conserva un busto del papa Juan Pablo II, que conmemora la visita del Pontífice en 1979.
La visita
La ciudad de Nueva York es posiblemente una de las ciudades más visitadas del mundo. Muchos turistas vamos a recorrer sus calles, sus barrios, su diversidad de cultura. Pero, además de todo esto, tenemos un templo impresionantemente bello en el corazón comercial de una de las avenidas comerciales quizás más importantes del mundo.
En nuestra primera visita a la ciudad sinceramente recorrimos el templo como una atracción turística, pero al acceder esto cambió. Estando en Estados Unidos de América nos sentimos en una gran catedral europea.
Esta primera visita fue turística, pero Jesús, que nunca se queda quieto buscándonos, hizo que tuviéramos una segunda y una tercera visita al templo. Esta última fue donde recibimos un lindo regalo de nuestro Señor.
Caminábamos por la famosa Quinta Avenida, sin mucho por hacer, sin destino real. Solo paseábamos cuando, de repente, sin recordar exactamente dónde estaba la Catedral, aparece iluminada en su esplendor, entre las moles de cemento, la bellísima Catedral de San Patricio.
Tanto llamó nuestra atención que, aunque para ser sinceros no nos costó mucho, no podíamos dejar de entrar.
Ya en el interior notamos que el acceso estaba divido en dos partes, turistas y feligreses. Sin conocer bien el motivo de esta separación, lo consultamos y nos indican que los turistas solo podían acceder a la parte trasera del templo, dado que en minutos comenzaría la santa Misa.
Por supuesto entramos como feligreses, respondiendo al claro llamado que habíamos recibido, con la deslumbrante luz que notamos desde la acera.
La Misa, que fue en inglés, la disfrutamos mucho con nuestra familia. El templo, que en otras ocasiones nos había parecido frío por su tamaño, se había convertido en un acogedor hogar, donde todos los presentes nos pudimos sentar alrededor de la Mesa del Señor.

Tips de Viajero
- Dirección: 14E 51st – Quinta Avenida, entre las calles 50 y 51, NY 10022 – NYC.
- Horario de Misas:
- Lunes a Viernes: 07.00 – 07.30 – 08.00 – 12.00 – 13.00 – 17.30 hrs.
- Sábados: 08.00 – 12.00 – 17.30 hrs.
- Domingos: 07.00 – 08.00 – 09.00 – 10.15 – 12.00 – 13.00 – 17.30 hrs.
- Horario de visita: 7.30 AM – 8.30 PM.
- La temporada de conciertos de órgano comienza cada octubre.
- Hay visitas guiadas: de lunes a viernes de 9:00 a 11:00 y de 13:00 a 16:00 hrs.
- Existe una audio-guía en español para profundizar en su historia, arquitectura y rol en la ciudad de Nueva York.
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