“Aprendan de Mí, que soy manso y humilde de corazón”
Evangelio según san Lucas 14, 1. 7-14
Un sábado, Jesús entró en casa de uno de los principales fariseos para comer y ellos lo estaban espiando. Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les decía una parábola:
-Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y venga el que los convidó a ti y al otro, y te diga:
“Cédele el puesto a este”. Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto. Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga:
“Amigo, sube más arriba”. Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.
Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido. Y dijo al que lo había invitado:
-Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; y serás bienaventurado, porque no pueden pagarte; te pagarán en la resurrección de los justos».
Palabra del Señor
Transcripción de La Voz del Pastor del 28 de agosto de 2022
Hoy, la Iglesia colombiana está llena de alegría, porque el Papa Francisco ha designado a un obispo colombiano, emérito de Cartagena, monseñor Jorge Jiménez Carvajal como nuevo cardenal de la Iglesia, oremos por él y oremos por el Papa, hoy es la Campaña Dona Nobis, hoy usted y su familia van a donar con generosidad para la evangelización en Colombia y Cristo Jesús nos está diciendo: “Aprendan de Mí, que soy manso y humilde de corazón”.
El Señor hoy, nos está dando una buena noticia, nos está invitando con su palabra y con su testimonio, a la humildad. Él nos ha dicho: “Aquellos que se enaltecen, serán humillados, pero, los que se humillan, los que se hacen pequeños como un granito de mostaza y con corazón de niños serán enaltecidos”; como la Virgen María, que fue elegida en su sencillez, en su humildad, para ser la Reina, para ser la Madre del Salvador. Cristo Jesús, nos había dicho: “El que quiera ser el primero, que sea el servidor de todos”.
Porque humildad y servicio van totalmente unidos, y hoy, en el capítulo 14 de san Lucas que hemos proclamado y que estamos proclamando en la Iglesia Universal, el Señor nos invita nuevamente a la humildad y es que Él es el modelo de la humildad, es el Hijo de Dios que nace en Belén de una manera pobre y sencilla y le dijo a algunos que querían seguirlo: “El Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza”, y después, lo vemos crucificado, después lo vemos abandonado en la cruz, es el Dios altísimo, que con rostro humano viene y se hace humilde para ser el último, y para desde allí ser el servidor de todos.
Esta semana, vamos a hacer el esfuerzo, es la última semana del mes de agosto, de ser servidores en la humildad, de ser humildes con alegría, de ser humildes en el seguimiento del Señor, porque Él es el modelo de la humildad y entonces los discípulos del Señor, hombres y mujeres de todos los tiempos debemos parecernos a la mejor de las discípulas de Jesús, que es la Virgen María humilde, sencilla, prudente, allí viviendo lo cotidiano de la vida.
Hágalo usted también, viva su discipulado en la humildad, no nos volvamos orgullosos, no nos volvamos vanidosos, porque eso nos aleja del plan de Dios y nos aleja del estilo de Jesús y segundo, cumplamos nuestra misión con humildad, y llevemos el Evangelio con el testimonio de nuestra vida a todos los ambientes, donde quiera que estemos, hagámoslo con humildad, nunca con arrogancia, nunca poniéndonos por encima de los demás, nunca sintiéndonos superiores a los demás, siempre sintiéndonos humildes siervos, como la Virgen María y como el Señor Jesús, entonces, estamos diciendo que Cristo es el modelo de la humildad; segundo, que el discipulado nos lleva a ser humildes como Jesús en nuestra vida y con inmensa alegría vivimos esa humildad, y tercero, que la misión de la Iglesia, la misión de cada uno de los bautizados, debe realizarse en ambiente de alegría, de gozo, y de humildad plena, es decir, sirviendo a los demás.
Que el Señor nos bendiga y acompañen este fin de mes.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.