¡Corazón de Jesús Sacramentado! Vengo a tener este ratito de conversación contigo, a los pies de tu Sagrario, donde has querido quedarte por mí, para Tu mayor gloria y santificación de mi alma.
Quiero dedicar hoy un tiempo a la oración, para hacer memoria de mi camino recorrido, de las gracias que he recibido, de las elecciones que he realizado, de las promesas que he recibido de Ti.
Quiero en silencio pedirte perdón por todas mis faltas de amor, por todas las veces que no me he acercado a vos Ti en oración… Quiero adorarte y con humildad decirte sólo esta pequeña oración: Señor, escúchame y perdóname.
Dame, Señor, tu bendición y concédeme todas las gracias que necesito para amarte y servirte con mayor fidelidad.
Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
Sea por siempre bendito y alabado.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.