Te Alabamos Señor: Salmo 141 - Misioneros Digitales Católicos MDC
Portada » Te Alabamos Señor: Salmo 141

Te Alabamos Señor: Salmo 141

por Editor mdc
salmo

Alabar a Dios, orar, conversar con el Padre, siempre recordando nuestra condición de hijos amados por Él. Estos son algunos de los objetivos de este proyecto de Misioneros Digitales Católicos, que culminará cuando publiquemos el 150.

SALMO 141 (VERSÍCULOS 1-10)

Salmo de David.

Yo te invoco, Señor, ven pronto en mi ayuda;

escucha mi voz cuando te llamo;

2 que mi oración suba hasta ti como el incienso,

y mis manos en alto, como la ofrenda de la tarde,

3 Coloca, Señor, un guardián en mi boca

y un centinela a la puerta de mis labios;

4 no dejes que mi corazón se incline a la maldad,

o a cometer delitos con hombres perversos.

¡No, nunca gustaré de sus manjares!

5 Que el justo me golpee como amigo y me corrija,

pero que el óleo del malvado no perfume mi cabeza:

yo seguiré oponiendo mi oración a sus maldades.

6 Sus príncipes cayeron despeñados,

esos que se complacían en oírme decir:

7 «Como una piedra de molino hecha pedazos

están esparcidos nuestros huesos

ante las fauces del Abismo».

8 Pero mis ojos, Señor, fijos en ti:

en ti confío, no me dejes indefenso.

9 Protégeme del lazo que me han tendido

y de las trampas de los que hacen el mal.

10 ¡Caigan los malvados en sus propias redes,

mientras yo paso sin hacerme daño!

Fuente: El Libro del Pueblo de Dios. 

Voz:  Cristian Lopez  Música: Juanjo Cabrera (Spotify) / Juanjo Cabrera (canal de Youtube)

COMENTARIO DEL SALMO 141

4En esta súplica, el salmista pide al Señor que lo libre del doble peligro que lo amenaza: la hostilidad de sus enemigos (v. 9) y la tentación de dejarse arrastrar por los malos deseos, imitando la maledicencia y los excesos de los impíos (vs. 3-4). Su voluntad de resistir a las seducciones del mal, incluye también la buena disposición para aceptar las advertencias de los justos, aunque resulten penosas (v. 5).

4En esta súplica, el salmista pide al Señor que lo libre del doble peligro que lo amenaza: la hostilidad de sus enemigos (v. 9) y la tentación de dejarse arrastrar por los malos deseos, imitando la maledicencia y los excesos de los impíos (vs. 3-4). Su voluntad de resistir a las seducciones del mal, incluye también la buena disposición para aceptar las advertencias de los justos, aunque resulten penosas (v. 5).


Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Artículos relacionados

1 comentario

mimatematicaalmafuerte November 13, 2022 - 7:57 am

Amén 🙏

Reply

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumimos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptarlas si lo desea. Acceptar Leer más

Privacidad & Políticas de Cookies

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading