Y tantos siglos después me preguntas: “¿Quién dices que soy yo?” En este tiempo contigo quiero responderte pero no sólo de palabra sino, pensando sobre todo, en mis actitudes y mis obras. Te pido me des la gracia de tener un corazón agradecido porque te has entregado por amor a mí, y porque has cuidado de tu Iglesia, dándonos una roca en la que apoyarnos.
Frente a Ti, mi Señor en el Santísimo, en la festividad litúrgica de la Cátedra de San Pedro, te alabo porque has querido dejar en Pedro y sus sucesores un signo privilegiado del amor de Dios. Pastor bueno y eterno, junto San Juan Pablo II quiero rezar “para que la Iglesia, en la variedad de culturas, lenguas y tradiciones, sea unánime en creer y profesar las verdades de fe transmitidas por los apóstoles.”
Que así sea
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.