Señor mío, Jesucristo, creo firmemente que estás aquí en el Santísimo Sacramento. Tú has querido quedarte en el Sagrario para que podamos acercarnos y sentir tu abrazo de amor.
En este breve tiempo de oración quiero pedirte y agradecerte. Pedirte la gracia de estar cada día más consciente de que Tú vives, me escuchas y me amas; tanto, que has querido morir libremente por mí en la cruz y has querido renovar ese sacrificio cada día en la misa. Me has mostrado la vida verdadera a través de tu muerte redentora.
Dame, Jesús mío, la fuerza y la gracia de agradecerte con obras lo mucho que me amas: ¡Tuyo soy, Señor! Te entrego mi voluntad; muéstrame, Señor, la tuya. Quiero escucharte en el silencio, Señor mío y Dios mío.
Dulce Corazón de mi amable Salvador, haz que siempre crezca en mí tu amor.
Amén
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.