Jesús mío, te encuentras aquí, presente en la Hostia Consagrada, Santa, con un corazón desbordante de ternura, un corazón que ama infinitamente. Queremos permanecer en tu adorable presencia, reparar nuestras culpas y ofrecernos a ti. Que este tiempo contigo sea verdaderamente de intimidad y de amor para poder recibir todas las gracias que Tú nos tienes reservadas.
Te damos gracias, Señor, por la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, porque has querido que fuera una madre en la que podemos y debemos colocar todas nuestras esperanzas.
Señor Jesús, danos tu bendición; y que el recuerdo de este tiempo contigo, perdure en nuestra memoria y nos anime a amarte más.
Amén
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.