Aquí estamos, Señor, en tu presencia. Tú nos ves, nos escuchas, nos esperas, nos llenas de ternura y de esperanza. Gracias, Jesús, por tanto amor y por haberte quedado con nosotros en el Pan Eucarístico.
Tú conoces nuestra debilidad y nuestras flaquezas. No permitas que nos dejemos guiar por nuestras inclinaciones, sino por tu Palabra y tus enseñanzas. Concédenos la capacidad de escuchar tu voz con el corazón y con la docilidad para acoger tu voluntad.
Gracias por darnos a tu Santísima Madre. Por su intercesión queremos pedirte que seamos capaces de ser testigos de tu Reino con nuestras palabras y acciones cotidianas.
Amén
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.