Te alabo, Señor, y me refugio en ti, porque eres mi protector.
Que tu sabiduría, Señor, me dirija;
que tu misericordia me consuele y tu poder me defienda.
Te ofrezco, Señor, mis pensamientos, para que se dirijan a ti;
te ofrezco mis palabras, para que hablen de ti;
mis obras, para que todo lo haga por ti;
y mis penas, para que las sufra por ti.
Te pido, Señor, que ilumines mi entendimiento, que inflames mi voluntad,
que purifiques mi corazón y santifiques mi alma.
Ayúdame a a vencer las tentaciones e inclinaciones al mal,
y a cultivar las virtudes necesarias para seguir tu camino.
Quiero amarte y adorarte, mi Señor,
que has querido quedarte para siempre en el Santísimo Sacramento.
Ayúdame a creer más firmemente,
a esperar más confiadamente
y a amarte más ardientemente.
Que así sea
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.