San José nos enseña que Dios nos ama y nos cuida siempre, seamos obedientes a Él.
Ustedes me conocen, soy san José y hoy les contaré mi historia.
Soy descendiente del rey David, esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesús.
Fui un hombre justo, sencillo, valiente, trabajador y obediente a la voluntad de Dios.
En el silencio y oración aprendí a escuchar la voz de Dios y a tomar las decisiones siguiendo su voluntad.
Durante mi vida cada misión que Dios puso en mis manos, la acepté con humildad, obediencia y confianza en Él.
Dios me encomendó la tarea del cuidado y protección de su amadísimo hijo Jesús y de su madre la Virgen María.
También me pidió huir a Egipto con mi familia, para que estuvieran a salvo y regresar cuando fuera seguro.
Trabajé como carpintero, oficio que le enseñé a mi hijo Jesús.
En mi trabajo encontré una forma de servir a Dios y a los demás.
Soy protector de las familias y de los trabajadores, también patrono de la buena muerte, ya que morí en brazos de Jesús y María. Esto sucedió antes de que Jesús comenzara a predicar al mundo el Evangelio.
En el año 1870, el Papa Pío IX me nombró Patrono Universal de la Iglesia.
Recuerden que Dios nos ama y nos cuida siempre, seamos obedientes a Él.
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1 comentario
excelente version kids de la meditacion del evangelio y celebraciones de santos. a mi hijo le encanta!!!!