Venimos a adorarte, Nuestro Señor Jesucristo, con fe y amor ardiente ante tu presencia real en el Sacramento, con tu Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad.
Reconocemos que muchas veces corremos la tentación de buscar el protagonismo o que los demás nos reconozcan lo que hacemos, o lo que decimos. Te pedimos que tengamos la humildad de saber que nosotros sólo somos instrumentos de tu amor. Ayúdanos a ser dóciles y a hablar y actuar guiados por el Espíritu, para ser canales de tu gracia.
Jesús, Tú conoces nuestras carencias afectivas e inseguridades, por eso nos regalas tu amistad y cercanía. Tu presencia en el Santísimo nos da la certeza de que somos amados por un amor infinito y para siempre.
Señor, Tú nos has elegido y enviado; todo es tuyo. Que podamos servir con alegría.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.