Señor, frente a Ti en el Sagrario, quiero darte gracias por tu amor infinito y por permitirme contemplarte en tu grandeza. Sé que te he fallado una y otra vez, que soy tibio y no te demuestro la piedad y la devoción que te mereces. Pero también sé que tu amor sin límites y que siempre estás dispuesto a perdonarme si me arrepiento sinceramente.
Quiero abandonarme en Ti y por eso le pido ayuda a san Ignacio de Loyola, rezando de corazón su oración de entrega.
Toma, Señor, y recibe
toda mi libertad,
mi memoria,
mi entendimiento,
toda mi voluntad,
todo lo que tengo y todo lo que poseo.
Tú me lo diste todo, Señor;
yo te lo devuelvo todo.
Dispón de ello a tu voluntad.
Dame tu amor y tu gracia;
porque con esto tengo todo lo que necesito.
Amén
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.