Aquí estoy a tus pies, Jesús Sacramentado, para tratar de comprender y hacer vida la oración mientras rezo ante Ti.
Amado Señor, inunda mi alma con Tu Espíritu y Vida; penetra y posee todo mi ser tan completamente, que mi vida entera sea un resplandor de la Tuya.
Brilla a través de mí y permanece tan dentro de mí, que cada persona con la que me encuentre pueda sentir Tu presencia en la mía. Pero yo, un pecador… ¿Cómo logro que te vean en mí? Quédate conmigo y entonces serás Tú quien ilumine a los demás a través de mí.
Haz que hable de Ti, no con palabras sino con mi ejemplo, por la fuerza contagiosa de lo que hago, por la plenitud del amor que me has dado y que te tiene mi corazón.
Jesús mío, después de este rato de encuentro contigo, tengo una gran paz interior, y quiero llevar hoy esta jaculatoria en los labios: “Quédate conmigo Señor”
Así sea
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.