La Virgen de los Treinta y Tres es la Patrona de Uruguay y su festividad se celebra el segundo domingo de noviembre
Virgen de los Treinta y Tres – Su historia
La imagen de Santa María, llamada “Virgen de los Treinta y Tres”, es una talla de la Inmaculada Concepción, en cedro americano, de 36 cm, de la primera mitad del siglo XVIII, que se venera en la Catedral de Florida, Uruguay. La imagen fue labrada en las Misiones Orientales de los Jesuitas y resume la primera evangelización y mestizaje de la margen oriental del Río Uruguay, la fe católica y su expresión barroca, adaptada por manos indias; la cultura hispánica y la lengua guaraní que caracterizó a la región.
Cuenta la historia que la imagen llegó desde las Misiones Jesuíticas guaraníes a una estancia llamada La Calera. La imagen fue instalada a la intemperie y desde allí guiaba la vida y quehacer del pueblo del Pintado, conocido hoy como Villa Vieja.
En 1779 la pequeña imagen recibe de Antonio Díaz, indio de Santo Domingo de Soriano, un predio para su capilla en El Pintado, que es elevada en 1790 a viceparroquia y erigida en parroquia en 1805. El primitivo templo se dedicó a la advocación de Nuestra Señora de Luján por voluntad del dueño del terreno, el indio Antonio Díaz.
A partir de 1809, las crudas condiciones de vida hicieron que los vecinos guiados por su Cura Párroco, Pbro. Santiago Figueredo, se trasladan con su patrona a orillas del Santa Lucía, para fundar la Villa de San Fernando de la Florida. La presencia de María – como en otros rincones del Uruguay – es principio de la agrupación social y el asentamiento de familias. En ese lugar el P. Santiago Figueredo levantó el templo Nuestra Señora de Luján donde fue instalada la imagen del Pintado.
En 1825, movidos por el ideario de libertad sembrado años antes por José Artigas, llegan treinta y tres orientales hasta Villa San Fernando para declarar la asamblea soberana. En ese momento los patriotas, funcionarios civiles, militares y el pueblo se dirigieron hasta la iglesia para cantar un solemne Te Deum. El párroco bendijo a los presentes y estos se inclinaron ante la imagen de la Madre de Dios.
El 25 de agosto de ese año se proclamó la independencia de Uruguay y, después de firmar el acta, los constituyentes volvieron ante la sagrada imagen para poner la patria bajo su amparo y protección. Desde entonces la imagen fue llamada “Virgen de los Treinta y Tres”.
En 1894 Mons. Soler, primer Arzobispo de Montevideo, ordenó colocar ante el nicho que guardaba la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres en la Catedral de Florida, una placa de mármol que dice textualmente refiriéndose a la imagen de la Virgencita: “Ante ella los Treinta y Tres inclinaron su bandera e invocáronla también los convencionales de la independencia”.
La Coronación
Mons. Humberto Tonna solicitó al Papa el privilegio de la coronación para la imagen de la Virgencita de los Treinta y Tres. El Papa Juan XXIII concedió esa gracia el 8 de marzo de 1961. Motivo por el cual la celebración de noviembre de ese año tuvo un carácter único: en solemne Misa, con la presencia del Nuncio Apostólico y de todos los Obispos del Uruguay, de autoridades de gobierno y peregrinos de todos los puntos del país, se realizó la coronación de la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres.
Al año siguiente, el 21 de noviembre de 1962 el Papa nombró a la Virgen María bajo esta advocación como “Patrona del Uruguay”. Así la fiesta de la Virgen ha adquirido un carácter nacional.
El Poder Ejecutivo del Uruguay al conmemorarse el 25 de agosto de 1975 el sesquicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional declaró Monumento Histórico a la Santa Iglesia Catedral y a la Imagen de la Virgen de los Treinta y Tres.
La Virgen de los Treinta y Tres presidió la Celebración de la Eucaristía, oficiada por Juan Pablo II en Tres Cruces (Montevideo) con ocasión de la primera visita del Papa al Uruguay en abril de 1987. Presidió también la Celebración en Florida en la que el Papa ordenó Sacerdotes a 13 Diáconos, el 8 de mayo de 1988.
Imagen de la Virgen de los Treinta y Tres
La imagen de la Virgen de los Treinta y Tres mide 36 cm de alto. Representa a las “Inmaculadas” del famoso pintor español Esteban Murillo; es una talla barroca de la Asunción de la Virgen, cuyas vestiduras parece que se mueven al viento por la abundancia de sus pliegues. Fue tallada en madera de cedro, está pintada de azul, blanco y oro.
La «Libertadora del Uruguay» porta desde 1857 una corona de oro y piedras preciosas, regalo de Manuel Oribe, segundo jefe de los Treinta y Tres, que luego fuera presidente de la República. El regalo a la Virgen de Florida fue en acción de gracias por haberse salvado, él y su familia, en un naufragio. Él decía que a la Virgen de los Treinta y Tres debía esta gracia, y que siempre se encomendaba a ella. Además, en 1925 fue honrada por otra corona con alhajas de las mujeres orientales, con motivo de la celebración del centenario de la Declaratoria de la Independencia. Y una tercera corona que es la que habitualmente tiene.
El gran tamaño de la corona (una extraordinaria obra de orfebrería) ha venido a ser una de las notas distintivas de esta advocación mariana.
Santuario de la Virgen de los Treinta y Tres
La Basílica Catedral de Florida contiene en sí varios tesoros artísticos, que nos introducen en un ambiente de inspiración divina, que al contemplarlos con admiración nos invitan a participar algo de esa grandeza y belleza inconmensurable de Dios.
Este Templo fue ideado a partir de la visita pastoral de Mons. Jacinto Vera, quien, en 1876, visitara la Villa de San Fernando de la Florida. A partir de esta ocasión y con la numerosa población que empezaba a aglomerarse en sus celebraciones religiosas, se acordó elevar este Santuario. En 1887 se colocó la primera piedra. En el año 1894 fue inaugurado, aun cuando todavía no estaban terminadas sus torres. La obra se concluyó por completo en el año 1908. En 1931 fue elevado este Santuario a la condición de Catedral, siendo su primer obispo Mons. (Page) Miguel Paternain. En 1975 el Gobierno lo declaró Monumento Histórico y pasó a formar parte del Patrimonio Nacional. En 1993 fue declarado Santuario Nacional a la “Virgen de los Treinta y Tres”.
El Santuario-Catedral, que se levanta ante la Plaza de la Asamblea, está enriquecido con delicadas pinturas que representan el nacimiento de Jesús, Pentecostés y la Asunción y Coronación de María.
Se destacan sus puertas de bronce, obra de Belloni, que están colmadas de signos y símbolos religiosos, escenas evangélicas, símbolos de la Trinidad y la Eucaristía y los hechos históricos civiles y religiosos de la época de la independencia Nacional.

El Santuario está ubicado en uno de los puntos más elevados de la ciudad de Florida. Tiene una imponente estructura arquitectónica: es un templo renacentista con elementos grecorromanos. Está custodiado por dos imponentes torres de 60 metros cada una, coronadas por cúpulas revestidas de azulejos blancos y azules. En la fachada del Templo están dos fechas importantes: 1805, año en que la Capilla de Nuestra Señora del Luján del Pintado fue elevada a la condición de Parroquia; y 1887, año en que se colocó la piedra fundamental para la construcción de este Templo. Sobre la puerta principal de acceso se encuentra la inscripción: “Domus Dei nostri”, que traducida quiere decir: “Casa de nuestro Dios”.

El interior del Santuario está adornado por una serie imponente de frescos con carácter evangélico del gran artista Arquímedes Vitali. La bóveda central abarca las principales pinturas, ellas hacen referencia a cuatro momentos importantes de la vida de la Santísima Virgen María: el nacimiento; la Asunción (es la pintura más resaltante de toda la bóveda); Pentecostés y la coronación de la Virgen. A ellos se unen además una serie de santos que sobresalieron por sus ponderaciones hacia la Virgen María: San Agustín, San Ambrosio, San Alfonso María de Ligorio; también están con ellos San Pedro y San Pablo a los lados del presbiterio. Se encuentra además el Cordero Apocalíptico con el Libro de los 7 sellos, del que nos habla San Juan en el último libro de la Biblia.
La venerada imagen de la Virgen de los Treinta y Tres se encuentra presidiendo el altar mayor del Santuario. Este altar fue construido en Génova (Italia) y traído a la ciudad de Florida en el año de 1898. Está construido con mármol de Carrara, destacándose su delicada ornamentación. En el altar mayor acompañan a la Virgen las imágenes de San José y San Fernando, patrono de la ciudad.
Además de la imagen de la Virgen que se venera en la Catedral Basílica de la ciudad de Florida, una réplica se venera en la Catedral Metropolitana de Montevideo y otra en Playa de la Agraciada, lugar donde desembarcaron Treinta y Tres Orientales. También en la zona de la Estiva, a 12 km de la ciudad de Artigas, se encuentra el parque turístico Virgen de los Treinta y Tres.
Devociones y celebraciones
Como en todos los países, sobre todo en América, el santuario fue centro de reunión, tanto en las fiestas como en las desgracias del pueblo.
En 1945 el Obispo Diocesano Mons. Miguel Paternain tuvo la feliz y original idea de hacer un recorrido llevando la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres por toda la diócesis, casi medio Uruguay. El recorrido que duró del 6 al 28 de octubre de 1945 dio lugar a pequeñas misiones populares en las grandes ciudades por donde pasó: Minas, Treinta y Tres, Melo, Tacuarembó, Paso de los Toros, Durazno, Sarandí y Florida. En los pequeños pueblos y a lo largo del camino -en largos trechos no existía aún la carretera- se congregaba la gente con mucho entusiasmo. En todas partes fue hermosa ocasión para unir la devoción a la tradición patria, con homenajes típicos de caballadas, desfiles de carretas y carros.
Desde entonces la peregrinación ha constituido una celebración clásica en toda la diócesis, y se realiza el segundo domingo de noviembre. Desde hace algunos años se realiza, fundamentalmente para jóvenes, una caminata de 13 km de recorrido llevando la Imagen de la Virgen, rezando, cantando y reflexionando sobre la temática del año.
La fiesta de la Virgen de los Treinta y Tres es el 8 de noviembre. Y el pueblo lo celebra, junto con sus pastores, sacerdotes, religiosos y religiosas, en una gran festividad el segundo domingo de noviembre.
Oración a la Virgen de los Treinta y Tres
Santísima Virgen María, ante cuya imagen
inclinaron su bandera y doblaron reverentes su rodilla
los fundadores de nuestra Patria.
Protege siempre a este pueblo
nacido a tu sombra bienhechora.
Haz ¡Oh, Madre!
que en nuestros hogares florezcan la religión
y todas las virtudes cristianas.
Haz que veamos el reinado de Cristo,
que es el de la verdad y la justicia.
Alcánzanos estas gracias y la de la eterna salvación,
de tu hijo Jesucristo
que con el Padre y el Espíritu Santo
vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén
