Hoy, la Iglesia celebra la fiesta de Nuestra Señora del Valle de Catamarca
Las festividades de Nuestra Señora del Valle en Catamarca, Argentina, se realizan el segundo domingo después de Pascuas, esta festividad es de fecha movible porque la solemnidad del segundo domingo de Pascuas es mayor a cualquier santoral, su celebración se traslada al sábado anterior del segundo domingo de Pascuas por ser memoria no obligatoria, también se efectúan celebraciones los 8 de diciembre porque está considerada como la Inmaculada Concepción. Nuestra Señora del Valle es patrona titular de la diócesis de Anatuya en la provincia de Santiago del Estero, y su festividad se celebra el 15 de agosto.
La aparición de la venerada imagen de la Inmaculada Concepción, Nuestra Señora del Valle tuvo lugar entre 1618 y 1620, en una gruta de Choya, Departamento Capital de la provincia de Catamarca, en el noroeste argentino. El pueblo de Choya lo formaban españoles y pueblos originarios en su gran mayoría cristianos. Vivían de la labranza y el pastoreo. Un día, cuando caía la tarde, un peón al servicio de don Manuel de Salazar andaba por los parajes, allí en el silencio de la tarde oyó unas voces y ruido de pisadas, decide esconderse para poder descubrir de que se trataba.
Vio a un grupo de muchachas que caminaban, con cierto temor de que alguien las descubriera, llevaban lamparitas y algunas flores de la montaña. Como ya era tarde no pudo seguirlas, volvió al amanecer del día siguiente y comenzó a seguir las huellas que habían dejado, caminó unos kilómetros desde el pueblo de Choya y subió la quebrada, cuando de pronto vio en una pendiente muy inclinada un nicho de piedra muy bien disimulado, hacia allí se dirigían las pisadas. Trepó el nicho y con asombro vio que al fondo se encontraba una imagen de la Santísima Virgen María. Era pequeñita, muy hermosa, de rostro moreno y tenía las manos juntas.
Después de varios meses y de estar seguro de su descubrimiento, le cuenta a don Manuel, le dice que la veneraban, que estaba allí entre las piedras, que era morenita como ellos y que él también había aprendido a quererla. Profundamente interesado, don Manuel de Salazar averigua los detalles del descubrimiento de la imagen. (traildusttown.com) Se preguntaba si realmente existía la imagen de la Virgen María, o si no sería causa de que los aborígenes volvieran a antiguas idolatrías y decidió cerciorarse personalmente yendo al lugar.
Los pobladores del lugar estaban preocupados temiendo que Salazar vendría en cualquier momento al sitio en que veneraban a la imagen de la Virgen María y se la llevara, por lo que comenzaron a reunirse apresuradamente para defender su tesoro. No sabían por qué, pero aquella imagen, morena como sus rostros, pequeñita y humilde como sus vidas, los hacía dichosos. Ella les brindaba la esperanza, la alegría, por eso no permitirían que se la llevasen.
Al comprobar don Salazar que no había nada de pagano en aquella devoción, intentó convencer a los pobladores a que llevasen la imagen al pueblo. Éstos sin embargo no quisieron. Hasta llegaron a montar guardia delante de la imagen.
Finalmente, al ver que la imagen sonreía y reflejaba una luz en la mirada, consistieron el traslado. Fue entonces llevada a un altar improvisado en la casa del propio Salazar, donde empezó a obrar prodigios. Pero la Virgen, añorando a sus descubridores, huyó a la gruta primitiva. La llevaron de regreso nuevamente a la casa de Salazar, pero todo fue inútil: varias veces tuvieron que ir a la gruta de Choya, a “capturar a la fugitiva”.
Desde el hallazgo de Nuestra Señora del Valle hasta poco más de la mitad del siglo pasado, fueron varios los templos construidos en su honor.
En la ciudad de Catamarca está su casa definitiva, la actual Catedral Basílica, su santuario atrae a miles de peregrinos, hijos fieles que buscan en Ella amor y consuelo.
Cuanto pensemos, cuanto hablemos, cuanto obremos y cuanto amemos en este tu día, te lo ofrecemos Nuestra Señora del Valle, como homenaje de amor consagrado a tu devoción, porque hasta el cielo no paramos.