El pastor y sus ovejas en la Eucaristía. Salmo 22, 1-5
En cada misa recordamos que nos invita a ser parte de su rebaño, nos viene a apacentar con su Cuerpo y su Sangre.
Lo más hermoso de esto es comprender que, en este Jubileo de la ESPERANZA, tenemos la grandeza de tener un Dios que camina con nosotros. Él es mi pastor y tu pastor, nada puede faltar, y el recordar ello da esperanza.
Porque en pastos verdes sacia, porque prepara la mesa eucarística para que te relajes y descanses cada domingo y recuerdes que está junto a ti siempre.
Mira a Jesús Eucaristía y entrégale tu preocupación…