Bienaventurado (Mateo 5, 1-12)
Las bienaventuranzas nos recuerdan que la felicidad es una elección, es una actitud de vida y en la vida.
Por eso, en la misa iniciamos con la paz y se nos invita a ir en paz, porque cada misa es un alimento del alma y fortalecimiento de fe.
Hoy, volvé a trabajar esa actitud de ser feliz en tu vida y con tu vida.