Ser elegidos (Lucas 1, 26-28)
María nos recuerda que Dios nos llama, pero también nos da la herramienta para llevar adelante ese llamado, esa misión.
Dios nos propone vivir una vida de entrega y de fe, pero todo surge de un llamado y de una experiencia viva con Cristo resucitado.
Es en la Eucaristía donde hay un gozo, pero también un alivio, porque es mirarlo y saberse mirado, contemplarlo y saberse contemplado.
Hoy, reza un misterio del Rosario pidiendo a María que fortalezca tu fe en Jesús Eucaristía.