La luz del mundo (Juan 1, 1-9)
Él vino a los suyos y los suyos no lo recibieron.
Es aquí donde comprendemos que la misa no es una reunión social, sino más bien un encuentro, un rito, una celebración y una vivencia de fe.
Porque en cada misa, Jesús nos recuerda que está vivo y que estamos vivos, porque Él mismo nos dijo: “Donde dos o más estén reunidos en mi nombre, yo estaré con ustedes.”
Hoy pensá cinco acciones que podés hacer para dar a conocer a Jesús presente en la Eucaristía.