Testimonio de fusión de culturas
Por la señal de la Santa Cruz +
de nuestros enemigos +
líbranos Señor, Dios Nuestro +
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +
Oración inicial
¡Oh Virgen de la Candelaria!, guía nuestros pasos y alivia nuestras cargas. Protege a nuestras familia y seres queridos. Que tu luz disipe la oscuridad que pueda rodearnos, y que tu amor maternal nos brinde consuelo en momentos de aflicción. Escucha nuestras plegarias y ruega por nosotros, para que podamos expresar la paz que solo Dios puede dar. Amén.
Lectura bíblica del cuarto día:
“Te alabaré en medio de los pueblos, Señor, te cantaré entre las naciones” Salmo 108, 4
En el lugar de la aparición de la Virgen de la Candelaria, se construyó una ermita en su honor. A lo largo de los años, la devoción a la Virgen creció y se convirtió en una de las advocaciones marianas más importantes de España.
Con la llegada de los conquistadores españoles, la devoción a la Virgen se fusionó al cristianismo y se propagó por todo el mundo.
La historia de la Virgen de la Candelaria es un testimonio de la unión de culturas y su importancia en la fe.
Es una oportunidad para celebrar su devoción hacia ella y para mostrar la riqueza cultural y tradicional de cada región.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de la Virgen de la Candelaria en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Nuestra Señora de la Candelaria:
Danos la luz de la fe, que nos ayude a seguir los pasos de tu Hijo.
Danos la luz de la esperanza, para vivir el Evangelio a pesar de las dificultades.
Danos la luz del amor, para reconocer y seguir a Cristo que vive en los hermanos.
Danos la luz de la verdad, para descubrir el mal que nos esclaviza y rechazarlo.
Danos la luz de la alegría, para ser testigos de la vida nueva que Dios nos ofrece.
Madre de la luz, tómanos de la mano, ilumina nuestro camino, muéstranos a Jesús.
Amén
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +