Nuestra protectora
Por la señal de la Santa Cruz +
de nuestros enemigos +
líbranos Señor, Dios Nuestro +
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +
Oración inicial
¡Oh Virgen de la Candelaria!, guía nuestros pasos y alivia nuestras cargas. Protege a nuestras familia y seres queridos. Que tu luz disipe la oscuridad que pueda rodearnos, y que tu amor maternal nos brinde consuelo en momentos de aflicción. Escucha nuestras plegarias y ruega por nosotros, para que podamos expresar la paz que solo Dios puede dar. Amén.
Lectura bíblica del séptimo día:
“Tú eres mi refugio, tú me libras de los peligros y me colmas de alegría con la salvación” Salmo 32, 7
La Virgen de la Candelaria nos protege espiritualmente, ofreciéndonos consuelo y fortaleza en momentos de dificultad.
También se le atribuye la protección a las familias, velando por su unidad y bienestar. Además, es protectora de pescadores y marineros, ofreciéndoles amparo y seguridad en sus labores.
Nuestra Señora de la Candelaria es una figura maternal, defensora y compañera para todos los que acudimos a ella en busca de su intercesión y amparo divino.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de la Virgen de la Candelaria en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Nuestra Señora de la Candelaria:
Danos la luz de la fe, que nos ayude a seguir los pasos de tu Hijo.
Danos la luz de la esperanza, para vivir el Evangelio a pesar de las dificultades.
Danos la luz del amor, para reconocer y seguir a Cristo que vive en los hermanos.
Danos la luz de la verdad, para descubrir el mal que nos esclaviza y rechazarlo.
Danos la luz de la alegría, para ser testigos de la vida nueva que Dios nos ofrece.
Madre de la luz, tómanos de la mano, ilumina nuestro camino, muéstranos a Jesús.
Amén
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +