María, auxilio de las almas perdidas
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial
Virgen María Auxiliadora, te ruego por el amor de tu dulcísimo Hijo, que todos mis pensamientos, palabras y obras, todas mis adversidades y trabajos, toda mi vida y mi muerte, sean siempre dirigidos por tus méritos e intercesión, según el beneplácito de Dios y para su mayor gloria. Amén
Lectura bíblica del octavo día:
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones” Salmo 46, 1
María Auxiliadora abre las puertas de su corazón para acoger a las almas perdidas por las ilusiones del mundo, busca que los corazones se arrepientan y no pierdan tiempo en las cosas materiales, muchos viven para sí y no viven para Dios.
Nuestra Madre viene del cielo todos los días para enseñarnos el camino de regreso hacia el corazón de su Hijo. Nos aconseja la oración como el medio de salvación y que transformemos nuestros hogares en templos vivos para acoger a los que viven lejos de Dios y de su amor eterno.
Ella nos recibe a todos por medio de su gran amor y su obra finalizará cuando todos encontremos el Reino de Dios.
★ Pedir la gracia que se desea alcanzar de María Auxiliadora en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
Santísima e Inmaculada Virgen Auxiliadora, Madre de la Iglesia, inspiradora y sostén de toda la familia, en ti nos encomendamos enteramente y prometemos trabajar siempre para la mayor gloria de Dios y por la salvación del mundo.
María Auxiliadora, haz que nuestro servicio al Señor sea fiel y generoso hasta la muerte, y concédenos alcanzar el gozo de la plena comunión en la casa del Padre. Amén
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +