Corazón contemplativo
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial
Virgencita de Itatí, que con ser la Pura y Limpia eres también refugio de pecadores, nosotros tus hijos, atraídos por tu mirada llena de bondad y comprensión venimos a ofrecerte todo nuestro ser: todo lo que somos, todo lo que hacemos, todo lo que amamos, todas nuestras esperanzas y también todos nuestros temores y preocupaciones, todas nuestras necesidades espirituales y materiales y especialmente (se dice la gracia que se pide en esta novena).
Se reza un Avemaría
Te pedimos Madre que hagas por nuestro deseo y así presentes nuestra ofrenda y nuestra necesidad al Dios Todopoderoso, para que seamos por Tu mediación escuchados y socorridos. Pero danos, sobre todo, María, Nuestra Señora de Itatí, una fe fuerte que nos haga descubrir el paso Misericordioso de tu Hijo Jesús en cada acontecimiento de nuestra vida, aún en medio de lo que pueda costarnos aceptar, de reconocer la Santa Voluntad del Señor y de comprender que Él todo lo dispone para nuestro bien. Haznos también, Estrella de Evangelización que, al conocer cada día más el inmenso amor del Señor, creamos en Él y así lo anunciemos con la vida a todos nuestros hermanos. Amén.
Lectura bíblica del séptimo día:
“Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican” (Lucas 11, 28)
María es bienaventurada justamente porque ella sí escuchó la Palabra de Dios y la puso en práctica. Con ello nos enseña que tal vez la mayor grandeza no está en hacer grandes cosas, sino en saber escuchar con humildad la Palabra del Señor y tratar, desde nuestra propia pequeñez, de buscar cumplir la Voluntad de Dios en nuestras vidas.
Las palabras de Jesús nos invitan a todos a ser benditos como lo fue María, recibiendo la palabra de Dios en nuestro corazón y viviendo bajo su luz. Porque ella encarna el ideal de todo creyente, y es siguiendo su ejemplo que podemos encontrar, nosotros también, el camino de la felicidad.
A la luz del evangelio, pidamos a Nuestra Señora de Itatí poder escuchar y hacer vida la Palabra de Dios como lo hizo Ella.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
Tiernísima Madre de Dios y de los hombres que, bajo la advocación de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora de Itatí, miraste con ojos de misericordia por más de tres siglos a todos los que te han implorado, no deseches ahora las súplicas de tu hijo, que humildemente recurre a ti.
Atiende mis necesidades, que tú, mejor que yo, conoces, y sobre todo Madre mía, concédeme un gran amor a tu divino Hijo Jesús, y un corazón puro, humilde y prudente, paciencia en la vida, fortaleza en la tentaciones y consuelo en la muerte. Amén.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +