“Si precisas una mano, recuerda que yo tengo dos”
Por la señal de la Santa Cruz +
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Amén.
Oración inicial
Te rogamos Señor que por interseción de san Agustín nos concedas tener un corazón siempre ardiente en ti, un corazón que no descanse hasta poder hallar su plenitud en tu amor y belleza. Queremos poder amarte cada vez más y nunca dejar de buscarte. No dejes Señor que jamás nos apartemos de ti, te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Lectura bíblica del séptimo día:
“Sean buenos y comprensivos unos con otros” Efesios 4, 32
San Agustín puso como fundamento de la Regla dada a sus religiosos “el amor cristiano para el prójimo”, predicando este mandamiento durante toda su vida. Era el padre cariñoso de todos sus hijos, que atendía sus quejas, consolaba sus penas, enjugaba sus lágrimas y socorría sus necesidades. Toleraba las rebeldías de sus hermanos, se lamentaba de las injusticias hacia los más débiles e intercedía a favor de ellos ante las autoridades para evitar los castigos. Su palacio episcopal era la verdadera casa de los pobres; y tanto anhelaba la salvación de sus fieles, que no quería entrar en el cielo hasta ser acompañado por todos sus hijos.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Agustín en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Cansados de caminar fuera de ti Señor, ábrenos las puertas de tu casa, perdona nuestros pecados y concédenos tu gracia y tu paz, como san Agustín cada uno de nosotros puede decirte: “¡Cúan tarde te conocí, cuán tarde te amé, sumo Bien y suma Verdad!”. Ahora Señor te conozco y te amo, vivo yo para ti y ayúdame a serte fiel. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +