“El deseo de amar y ser amado”
Por la señal de la santa cruz +
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Amén.
Oración inicial
Te rogamos Señor que por interseción de san Agustín nos concedas tener un corazón siempre ardiente en ti, un corazón que no descanse hasta poder hallar su plenitud en tu amor y belleza. Queremos poder amarte cada vez más y nunca dejar de buscarte. No dejes Señor que jamás nos apartemos de ti, te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Lectura bíblica del tercer día:
“Si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor ha llegado a nosotros” Juan 4, 12
Esta expresión de San Agustín contiene el anhelo de todo ser humano. El deseo de amar y ser amado es una realidad tan presente en la vida del hombre, que le lleva a buscar con ansia y de diversas formas, el modo de alcanzar dicho amor. Pero la satisfacción de este deseo no se alcanza en cualquier lugar ni forma, es comenzando a conocerse a sí mismo. Y para conocerse a sí mismo es necesario preguntarle a quien nos conoce de verdad, a Dios. San Agustín decía: “Conocedor mío, que yo te conozca como tú me conoces, se trata de un proceso, de un continuo impulso del corazón porque Tú, Dios, nos hiciste para ti y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti”.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Agustín en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Cansados de caminar fuera de ti Señor, ábrenos las puertas de tu casa, perdona nuestros pecados y concédenos tu gracia y tu paz, como san Agustín cada uno de nosotros puede decirte: “¡Cúan tarde te conocí, cuán tarde te amé, sumo Bien y suma Verdad!”. Ahora Señor te conozco y te amo, vivo yo para ti y ayúdame a serte fiel. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +