Hombre de fe
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial
Padre de todos los hombres, compadécete de nosotros, los desterrados hijos de Eva, y dígnate escuchar las súplicas que te dirigimos por los méritos de intercesión de San José Gabriel del Rosario Brochero, sacerdote según tu corazón y fiel pastor de una porción de tu rebaño. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Lectura bíblica del primer día:
“La vida la vivo en la Fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí” (Gál. 2, 20).
Brochero fue un hombre de fe. Vivió gozosamente el Misterio Cristiano. Y vivó la alegría de su sacerdocio. Solamente así se puede entender su vida y su ministerio sacerdotal.
Gracias a su fe, “enamorado” del Señor y sus feligreses, su entrega fue total, permanente y alegre. Su vida de fe se nutrió en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, su Misa diaria, su rosario, el Breviario.
Vivía la fe del Hijo de Dios, de ahí su caridad pastoral y su muerte en Cruz. En la fe encontró sostén y fortaleza en su larga enfermedad y, gracias a ella, él pudo decir antes de morir: “Yo confío en la Misericordia de Dios”.
Sin una fe así, como donación personal a Cristo, hubiera sido imposible llevar a cabo la obra que cumplió.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
“Señor, de quién procede todo don perfecto: Tú dispusiste que José Gabriel del Rosario Brochero fuese pastor y guía de una porción de tu Iglesia, y lo estableciste por su celo misionero, su predicación evangélica y una vida pobre y entregada; te suplicamos que por su intercesión alcancemos la gracia que humildemente te pedimos…
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +