Una hija de María
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial:
Señor, Dios, que hiciste arder a santa Catalina de Siena en amor divino, en la contemplación de la pasión de tu Hijo y en su entrega al servicio de la Iglesia, concédenos, por su intercesión, vivir asociados al misterio de Cristo, para que podamos llenarnos de alegría con la manifestación de su gloria. Amén.
Lectura bíblica del primer día:
“Te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras! Tú conocías hasta el fondo de mi alma” Salmo 139, 14
Catalina Benincasa, conocida como santa Catalina de Siena, nació en 1347 en Siena, Italia. Sus padres fueron virtuosos y piadosos. Fue una niña alegre. Tenía el afecto familiar y de sus amistades. Se sintió profundamente atraída por Dios y por la Virgen María. Rezaba con fervor el “Ave María”, y se divertía repitiéndolo en cada peldaño al subir o bajar escaleras. Más tarde, no dejó de recomendar que se recurra a María en toda ocasión. Para ello decía: “María es nuestra abogada, la Madre de la gracia y de la misericordia”.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de santa Catalina de Siena en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Santa Catalina de Siena, tú que profesaste un profundo amor por la Iglesia, serviste a los enfermos y consolaste a los menos favorecidos, concédenos que podamos seguir tu ejemplo y aumentar nuestra fe en la presencia del Señor. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +