Primera visión
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
Señor, Dios, que hiciste arder a santa Catalina de Siena en amor divino, en la contemplación de la pasión de tu Hijo y en su entrega al servicio de la Iglesia, concédenos, por su intercesión, vivir asociados al misterio de Cristo, para que podamos llenarnos de alegría con la manifestación de su gloria. Amén.
Lectura bíblica del segundo día:
“Tú eres mi Dios: ten piedad de mí, Señor, porque te invoco todo el día” Salmo 86, 3
Desde su más tierna infancia, Catalina, desarrolló una vida mística. A la edad de 6 años, tuvo su primera visión, que la inclinó definitivamente a la vida virtuosa. Al pasar por delante de la Iglesia de santo Domingo, vio un trono bellísimo en donde estaba sentado el Señor Jesús, revestido con los ornamentos pontificales, quien le sonrió y le impartió la bendición. Ella prometió consagrarle su vida, e hizo carne aquellas palabras del Papa Benedicto XVI: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, o con una persona, que da nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva”.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de santa Catalina de Siena en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Santa Catalina de Siena, tú que profesaste un profundo amor por la Iglesia, serviste a los enfermos y consolaste a los menos favorecidos, concédenos que podamos seguir tu ejemplo y aumentar nuestra fe en la presencia del Señor. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +