El legado de santa Lucía
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
¡Oh, Dios! Nuestro creador y redentor, escucha misericordiosamente mis oraciones, para que al venerar a tu sierva santa Lucía, por la luz de la fe que le has dado, aumentes y perseveres esta misma luz en mi alma, para que me libres del mal, y me ayudes a hacer el bien. Amén.
Lectura bíblica del octavo día:
“De generación en generación se celebran tus obras, se cuentan tus proezas” Salmo 145, 4
La historia de santa Lucía es testimonio de la fe y valentía en defensa de los principios cristianos. Su vida y su martirio inspiran a generaciones de fieles, convirtiéndola en un símbolo de esperanza, caridad y protección.
Es muy popular y querida por ser la intercesora cuando hay problemas vinculados a los ojos o a la visión. Desde la Edad Media se la conoce como protectora o patrona de la vista. Probablemente porque su nombre está relacionado con la luz.
Existen varias versiones con respecto a los ojos de santa Lucía, por lo que es importante mencionar que algunos detalles pueden no ser históricamente precisos.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de santa Lucía en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
¡Oh gloriosa santa Lucía!, concede a nuestros ojos la salud y la fuerza necesaria para cumplir con nuestras responsabilidades y enfrentar los desafíos de la vida con valentía y determinación.
Te pedimos que ilumines nuestro camino y nos guíes en la toma de decisiones importantes. Ayúdanos a discernir lo que es justo y verdadero, a evitar las tentaciones y engaños del mundo. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +