Esposa fiel de Cristo
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial:
¡Oh, Dios! Nuestro creador y redentor, escucha misericordiosamente mis oraciones, para que al venerar a tu sierva santa Lucía, por la luz de la fe que le has dado, aumentes y perseveres esta misma luz en mi alma, para que me libres del mal, y me ayudes a hacer el bien. Amén.
Lectura bíblica del primer día:
“Que el Señor sea tu deleite, y Él colmará los deseos de tu corazón” Salmo 37, 4
Santa Lucía nació en la ciudad de Siracusa, situada en la isla de Sicilia, Italia. Perdió a su padre cuando era una niña, pero su mamá la proveyó de sentimientos tiernos sobre la piedad y la religión.
Debido a las primeras impresiones de fe que recibió en su infancia y, la fuerte influencia de la gracia divina, Lucía decidió consagrarse al Señor bajo el voto de permanecer pura y virgen. Delante de un crucifijo le preguntó al Señor si la aceptaba como esposa suya. En su interior, escuchó el “sí” del Maestro. Mantuvo en secreto su consagración.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de santa Lucía en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
¡Oh gloriosa santa Lucía!, concede a nuestros ojos la salud y la fuerza necesaria para cumplir con nuestras responsabilidades y enfrentar los desafíos de la vida con valentía y determinación.
Te pedimos que ilumines nuestro camino y nos guíes en la toma de decisiones importantes. Ayúdanos a discernir lo que es justo y verdadero, a evitar las tentaciones y engaños del mundo. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +