Primeros años
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial:
Santa Teresa de Calcuta, tú permitiste que el amor sediento de Jesús en la cruz, se convirtiese en una llama viva dentro de ti. Llegaste a ser luz de su amor para todos.
Enséñame a dejar que Jesús entre y posea todo mi ser, tan completamente, que mi vida también pueda irradiar luz y amor hacia los demás. Amén.
Lectura bíblica del primer día:
“Inicia al niño en el camino que debe seguir, y ni siquiera en la vejez se apartará de él.” Proverbios 22, 6
En 1910, nacía Madre Teresa de Calcuta en Spoke, actual Macedonia. Fue bautizada con el nombre de Agnes Gonxha Bojaxhiu. Vivió en el seno de una familia católica albanesa. Ella lo expresaba con estas palabras: “de sangre albanesa, de ciudadanía india”, Su madre esculpió el corazón de su niña con gestos humildes y concretos de ayuda a los pobres y necesitados. Después de la primera comunión y de la confirmación, tuvo claro que quería dedicar su vida al catolicismo. Desde niña se destacó por su espíritu altruista; alimentado también por sus juegos infantiles con su hermana Aga, la protección de su hermano Lázaro, la relación respetuosa y atenta de su abuela, y el dolor de dejar los amigos y su casa para seguir su vocación.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de santa Teresa de Calcuta en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida; cuando tenga sed, dame alguien que precise agua; cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor; cuando sufra, dame alguien que necesite consuelo; cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro; cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado; cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos; cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien; cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos, cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender; cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos. Dales, a través de nuestras manos, no solo el pan de cada día, sino también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo. Amén
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +