Enamorado del Santísimo Sacramento
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
Ven Espíritu Santo, Espíritu del Padre y del Hijo, Espíritu de verdad y de amor. Ven a habitar mi memoria, ven a iluminar mi inteligencia, ven a fortalecer mi voluntad. Condúceme a la verdad plena, Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Lectura bíblica del sexto día:
“El que coma de este pan vivirá para siempre” Juan 6, 58
Santo Tomás de Aquino tuvo un gran amor por Jesús en la santa Eucarística y dedicaba largas horas frente al Santísimo Sacramento, contemplando y alabando. Incluso, llegó a decir que había aprendido más en oración frente al tabernáculo que en largas horas de estudio. Dios le permitió conocer grandes misterios sobre la Eucaristía, desarrollando una teología sacramental y también por medio de sus poesías compuso los textos para la fiesta de Corpus Christi.
El Papa Benedicto XVI decía que: “Santo Tomás se detiene de modo particular en el misterio de la Eucaristía, por el cual tuvo una grandísima devoción, hasta tal punto, según algunos biógrafos, solía acercar su cabeza al Sagrario, como para sentir palpitar el corazón divino y humano de Jesús. Santo Tomás nos ayuda a comprender la excelencia del sacramento de la Eucaristía cuando escribe: «Al ser la Eucaristía un sacramento de la Pasión de nuestro Señor, contiene en si a Jesucristo, que sufrió por nosotros. Por lo tanto, todo lo que es efecto de la Pasión de nuestro Señor, es también efecto de ese sacramento, puesto que no es otra cosa que la aplicación en nosotros de la Pasión del Señor”.
Comprendemos bien porque santo Tomás y los demás santos celebraban la santa misa derramando lágrimas de compasión por el Señor, que se ofrece en sacrificio por nosotros, lágrimas de alegría y de gratitud.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de santo Tomás de Aquino en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Señor, que inspiraste a santo Tomás de Aquino para que usando su inteligencia iluminara las mentes de los creyentes con el fruto de su reflexión teológica, te pedimos que, a ejemplo tuyo, crezcamos en el conocimiento del único Dios verdadero. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +