Mecenas de la castidad
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
Oración inicial
Ven Espíritu Santo, Espíritu del Padre y del Hijo, Espíritu de verdad y de amor. Ven a habitar mi memoria, ven a iluminar mi inteligencia, ven a fortalecer mi voluntad. Condúceme a la verdad plena, Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Lectura bíblica del tercer día:
“Pero que la inmoralidad, y toda impureza o avaricia, ni siquiera se los mencione entre ustedes, como conviene a los santos” Efesios 5, 3
Santo Tomás de Aquino fue un poderoso mecenas de la castidad, en su propia vida recibió una gracia especial de castidad y pureza.
Los hermanos de Tomás al ver que por más que le rueguen o amenacen, no logran quitarle la idea de seguir de religioso, entonces elaboran un plan. Estaban seguros que la tentación física lo llevaría a romper su voto de castidad, después de lo cual seguramente abandonaría su vocación religiosa. El plan no funcionó, santo Tomás no se dejó tentar físicamente y con lágrimas de acción de gracias, rezó por haber preservado en su castidad, pureza e intención de vivir la vida religiosa.
Según los registros de su canonización, Tomás cayó de inmediato en un sueño místico y tuvo una visión: dos ángeles vinieron a él desde el cielo y le ataron una cuerda alrededor de la cintura, diciendo: “En nombre de Dios, te ceñimos con el cordón de la castidad, un cordón que ningún ataque jamás destruirá”.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de santo Tomás de Aquino en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Señor, que inspiraste a santo Tomás de Aquino para que usando su inteligencia iluminara las mentes de los creyentes con el fruto de su reflexión teológica, te pedimos que, a ejemplo tuyo, crezcamos en el conocimiento del único Dios verdadero. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +