La presentación de María en el Templo
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial:
Concede, Señor, a tus hijos el don de tu gracia, para que, cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la maternidad de la Virgen María, consigamos aumentar nuestra paz en la fiesta de su nacimiento. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Lectura bíblica del cuarto día:
“Y vestida de brocado, es llevada hasta el rey. Las vírgenes van detrás, sus compañeras la guían” Salmo 45, 15
Cuando María era una niña, sus padres la llevaron al templo de Jerusalén, para ser instruida respecto a la religión y a los deberes para con Dios. María recibió con alegría la perspectiva de dejar la casa paterna para irse a ese lugar austero y solemne, como si en ella, aún niña, palpitara la conciencia de cuál sería su destino. María vivió su infancia en el templo, entre oraciones, metida siempre en Dios. A su lado, todos se sentían a gusto. Su carácter era dulce y dócil, una anticipación de la espléndida joven que aceptaría sobre sí misma la misión que Dios le habría de proponer.
La presentación de María en el templo, expresa esa permanencia exclusiva de Nuestra Señora a Dios. La completa dedicación de su alma y su cuerpo al misterio de la salvación, que es el misterio del acercamiento del Creador a la creatura.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar en esta novena por la Natividad de la Santísima Virgen María
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
Gracias infinitas te damos amada Virgen María, por ser nuestra Madre y por ser nuestra intercesora.
Enséñanos a regocijarnos por tu nacimiento y por todo lo que te ha tocado hacer en el Reino de Dios. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +