María: ícono de fe
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial:
Concede, Señor, a tus hijos el don de tu gracia, para que, cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la maternidad de la Virgen María, consigamos aumentar nuestra paz en la fiesta de su nacimiento. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Lectura bíblica del octavo día:
“La fe, por lo tanto, nace de la predicación y la predicación se realiza en virtud de la Palabra de Cristo” Romanos 10, 17
María es una bellísima hija del Espíritu Santo. Como Madre y modelo de la Iglesia, nos enseña a vivir de la fe, a ser discípulos de Jesús. La fe es una vida que se disfruta, es vivir como creatura, dejando que Dios sea Dios. Vivamos de la fe, como la vivió María desde el momento en que nació y durante toda su vida. Ella se dejó moldear, hacer, fue creatura nueva a los planes y proyectos de Dios. Vivió cada día una relación de comunión e intimidad con el Padre, escuchando y acogiendo confiadamente su palabra, obedeciendo y haciendo su voluntad. Contemplando la obra que el Espíritu Santo hacía en Ella, disfrutando de su presencia que lo hace todo nuevo, viviendo en la gratuidad, y expresándose en alabanzas.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar en esta novena por la Natividad de la Santísima Virgen María
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
Gracias infinitas te damos amada Virgen María, por ser nuestra Madre y por ser nuestra intercesora.
Enséñanos a regocijarnos por tu nacimiento y por todo lo que te ha tocado hacer en el Reino de Dios. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +