Purificación en Manresa
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial:
San Ignacio de Loyola, tú que nos dejaste un método de discernimiento espiritual, intercede por nosotros, para que podamos resolver bien en las decisiones difíciles, siempre según la voluntad del Padre.
Que sigamos tu ejemplo de compañero de Jesús, amándonos unos a otros. Y mostremos así al mundo que la Iglesia es su casa, donde todos pueden encontrar cobijo para el espíritu, y descubrir lo que es la verdad y la felicidad que solo Dios es capaz de dar. Amén.
Lectura bíblica del quinto día:
“Crea en mí, Dios mío, un corazón puro, y renueva la firmeza de mi espíritu” Salmo 51, 12
En Manresa, san Ignacio de Loyola se alojó en un hospital de mendigos como un pobre más. Se retiraba a orar en una cueva. Vivía de la limosna. Pasó por un período de sequedad interior, dudas de fe, de desaliento. A su desolación le siguió un período de altísima consolación, en el que sintió una comunicación cercana de Dios con él. Mediante la oración y la contemplación de los Evangelios, se fue entusiasmando con la persona de Jesús. Sentía que Dios lo trataba como un maestro a un niño, y empezó a escribir todas estas experiencias en un cuaderno al que después llamó “Ejercicios Espirituales”. Descubrió que el llamado que Dios le hacía era para servir a los demás. Dios lo invitaba a entregarse por otros, para salvar almas, de la misma forma que salvó su alma.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Ignacio de Loyola en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
San Ignacio de Loyola, tú que te enfrentaste a lo largo de tu vida a innumerables encrucijadas y tuviste que preguntarte una y otra vez, cuál era el camino que más gloria y alabanza daba a Dios y lo mejor hacia tu prójimo. Ayúdame con tu intersección, a aumentar mi deseo de servir al Señor y ser mejor discípulo, buscando siempre la paz y liberación del mundo. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +