Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Oración para todos los días
Todopoderoso y Eterno Dios, cuyo poder y bondad se manifiesta en los santos, elegidos por Ti, antes de la creación del mundo, para ser testigos de tu santidad y alabanza de tu gloria.
Te damos gracias por las virtudes que hiciste resplandecer en tu siervo San Nicolás,
protector de pobres, de doncellas, de niños, de perseguidos, de navegantes;
y buscador ferviente de la Unidad de la Iglesia.
Al venerarlo hoy como protector de nuestra parroquia, te pedimos llenos de confianza, que sigas alimentando nuestro espíritu con la fe que él anunció, con la esperanza que él vivió, y con la caridad que él practicó.
Te pedimos también la gracia particular que ahora te presentamos (breve silencio). A ti, Señor, fuente de toda santidad, la gloria, el honor y el poder por los siglos de los siglos.
Amén.
Octavo día
La vida de San Nicolás está llena de tradiciones, hechos singulares e intervenciones prodigiosas en favor de toda clase de personas. Quizás las más conocidas son la liberación de unos niños a quienes un ventero asesinaba sin escrúpulos, y la de tres doncellas dotadas por el Santo, para evitar que su padre, acosado por la pobreza, las dedicara a la prostitución, práctica bastante frecuente en los ambientes paganos del puerto. Por estas historias atribuidas a San Nicolás, diversos grupos humanos lo invocan como patrono: los niños que, en muchas partes del mundo esperan los regalos de Santa Claus (San Nicolás), como aquí los esperan de los reyes Magos; y además de los niños, las doncellas, los navegantes, los ajusticiados, esperan su favor. En algunas novenas lo llaman Patrono de los negocios difíciles.
Preces
- Oremos hoy para que la valiosa intercesión de San Nicolás se siga manifestando en cuantos lo invocan. Roguemos al Señor.
- Para que por intercesión de San Nicolás, nuestra parroquia llame a la fe a quienen no la tienen. Roguemos al Señor.
(Padre nuestro, Avemaría y Gloria)
Oración final
Imploramos, Señor, tu misericorida,
y te suplicamos, que, por intercesión de tu obispo San Nicolás,
nos protejas en todos los peligros de alma y cuerpo,
para que podamos caminar seguros por la senda de la salvación.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.