La virgen del Rosario, es la Patrona de Guatemala y su festividad se celebra el 7 de octubre.
La devoción a María bajo la advocación de la Virgen del Rosario se remonta al medioevo y cobra fuerza durante el Renacimiento.
La fiesta del Rosario a nivel mundial tiene su origen en la batalla de Lepanto, el 7 de octubre de 1571. Según los Papas San Pío V y Gregorio XIII, la ayuda de «Nuestra Señora» y la revelación de que mediante el Rosario se ganaría la batalla, fueron la chispa para instituir la fiesta. Siglos atrás, Santo Domingo de Guzmán y la Orden de Predicadores habían difundido la devoción en España, Portugal e Italia. (Zolpidem)
En Guatemala, con el establecimiento de los dominicos en Ciudad Vieja, Almolonga, se empezó a difundir la tradición del rezo del Rosario. La primera cofradía del Rosario fue fundada en 1559. Francisco Marroquín, primer obispo consagrado de América, exhortó al pueblo de Santiago, hoy Antigua Guatemala, a «que sería conveniente se erigiese en la iglesia de Santo Domingo la Confraternidad del Rosario, como había en muchos conventos de la Orden, para que ahí se extendiese tan santa devoción».
Fray Lope de Montoya, predicador dominico en Guatemala, mandó esculpir en madera y plata la imagen de la Virgen del Rosario, terminada en diciembre de 1592. No se conoce el nombre del escultor guatemalteco que esculpió tan maravillosa imagen. Según Antonio de Remesal, “era el mejor que existía en su tiempo en Indias, 1619.” Su forma original no puede ser apreciada, pues la imagen se presenta a los fieles revestida de elaboradas vestiduras y adornos.
Antonio de Fuentes y Guzmán escribiría más tarde: «Tiene dos varas de alto y lleva en sus brazos un niño, como de un mes, dormido, de movimiento tan natural, tan vivo y halagüeño…», también lleva un gran rosario en la mano derecha. La tradición popular dice que la Virgen María salió a recorrer América y el Niño se durmió al llegar a Guatemala, por eso se quedó en la imagen así.
La imagen es producto de la orfebrería colonial. Es típicamente barroca y representa a María reina del cielo y tierra, con manto y corona imperial, y con el cetro en sus manos. Completa el cuadro la luna bajo sus pies, símbolo de pureza inmaculada. La Virgen tiene un hermoso rostro que, según cuentan sus devotos, cambia su color rosado encendido a otro mucho más pálido cuando surge algún conflicto o se aproxima alguna desgracia para la nación.
Fue declarada patrona de Santiago, hoy Antigua Guatemala, en 1651 con ocasión de los temblores que azotaron la ciudad. Luego, en 1717 y 1773, la imagen fue restaurada, debido a los daños ocasionados por los terremotos de Santa Marta. El 1 de enero de 1776, con la instalación de los dominicos en la Nueva Guatemala, hoy la capital del país, la imagen fue trasladada al templo de Santo Domingo en la ciudad de Guatemala, donde se encuentra actualmente. Los caudillos de la independencia la escogieron en 1821 como Patrona, cuando reunidos en los claustros de Belén, bajo las órdenes de Juan de la Concepción, determinaron liberar a su país.
Durante el tiempo de la colonia su cofradía fue una de las más grandes de todo el territorio. La Virgen del Rosario fue solemnemente declarada «Reina de Guatemala» en 1833 y coronada canónicamente por monseñor Luis Durou y Sure el 28 de enero de 1934. La gran ceremonia tuvo lugar en la plaza principal, al frente de la fachada de la Catedral, por autorización del Papa Pío XI. La coronación de la imagen debió hacerse al aire libre pues no se halló ningún templo lo suficientemente grande para albergar a la multitud. La corona que el Arzobispo le colocó sobre la cabeza de la bendita imagen, es una valiosa obra de orfebrería que manifiesta la devoción y el entusiasmo popular de los guatemaltecos. Los artistas que la confeccionaron utilizaron entre otras piedras preciosas, 121 esmeraldas, 44 brillantes, 80 perlas y una rosa de oro.
En 1992, a 400 años de que la imagen fuera terminada, fue nombrada Alcaldesa Perpetua de la Ciudad de Guatemala.
Templo de Santo Domingo
El templo de Santo Domingo celebra durante octubre a la virgen del Rosario, en una de las mayores festividades católicas de la Nueva Guatemala de la Asunción.
Del origen de la construcción del templo Santo Domingo en la Nueva Guatemala existe un plano por Francisco Carbonell en 1778; pero es ampliamente conocido que Pedro Garcí-Aguirre inició su edificación en 1797 y la finalizó diez años más tarde. A su muerte fue sepultado en sus criptas el 17 de septiembre de 1809.
Los terremotos del 24 de diciembre de 1917 y 7 de enero de 1918 dañaron severamente su estructura. Y fue reconstruido por el arquitecto francés Juan Domergue durante 1910 y 1920, y reinaugurado en 1933.
Los cimientos de grandes dimensiones fueron aprovechados para levantar nuevamente el templo, siguiendo el mismo estilo arquitectónico original. Mientras que del convento solo quedaron algunos arcos y el suelo de cantería, una estructura que hoy se utiliza para celebrar principalmente eventos religiosos.

Los cromáticos vitrales que proyectan la luz exterior desde la parte alta de las paredes vinieron de España en 1950.
Y a partir de 1968 esta iglesia es reconocida por el Vaticano como la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, por su valor espiritual entre los fieles católicos y su dimensión arquitectónica.
Actividades en honor a la Virgen del Rosario durante el mes de octubre
Tradicionalmente, desde el 1 de octubre los guatemaltecos inician un mes completo de actividades dedicadas a la Virgen María. En el 2020 se vio enmarcado por el 50º aniversario de elevación a la categoría de Basílica de Nuestra Señora del Rosario del Templo de Santo Domingo.
¡Oh celeste trabajo de cantarte en octubre!, fue el lema con el que la Basílica del Rosario en Guatemala invitó a todos los fieles a honrar a la madre de Dios en el mes del Rosario y las misiones durante 2020.
Fray Luis Roberto Aguilar, op. Prior de la basílica de Nuestra Señora del Rosario, explicó que el lema del año 2020 fue tomado de un poema dedicado a Nuestra Señora, autoría del nobel de literatura Miguel Ángel Asturias, como plegaria de himnos que entonan los guatemaltecos en el mes dedicado a su patrona.