El Señor sigue el camino de Jerusalén y camino de Jerusalén nos invita a seguirlo, y hoy nos enseña a orar
escuchemos con atención su palabra:
Evangelio según SAN LUCAS 11,1-13
Estaba Jesús orando en algún lugar, y al terminar, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar como les enseñó Juan el Bautista a sus discípulos.»
Él es dijo:
«Cuando oren, digan:
Padre, santificado sea tu nombre; ven a reinar;
danos cada día nuestro pan del mañana; perdónanos nuestros pecados,
que también nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden,
y no nos dejes caer en la tentación.»
Luego les dijo:
«Supongamos que uno de ustedes va a medianoche a donde su amigo y le dice: 1\migo, préstame tres panes, porque un amigo que estaba de viaje acaba de llegar a mi casa
y no tengo qué ofrecerle’.
Sin duda el otro no le va a responder desde dentro: ‘Nome molestes, la puerta ya está trancada, mis hijos y yo estamos acostados, no puedo 1evantarme a darte nada’.
Porque si no se levanta a darle los panes por ser amigo suyo, les digo que al menos por su importunidad se levantará y le dará lo que necesite.
Así también les digo a ustedes: Pidan, y recibirán; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y les abrirán. Porque todo el que pide recibe, el que busca encuentra, yal que toca a la puerta le abren.
Supongamos que a un padre de familia el hijo le pide un pescado;
¿le va a dar una serpiente en vez del pescado?
O supongamos que le pide un huevo; ¿le va a dar un alacrán?
Ustedes, pues, por malos que sean saben regalar cosas buenas a sus hijos.
Con mucha más razón el Padre, que está en el cielo, les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan.»
Palabra del Señor.
Transcripción de La Voz del Pastor del 28 de julio de 2019
Señor nos enseña hoy la oración por excelencia que es el padre nuestro, y luego nos explica con unas comparaciones muy sencillas como Dios es nuestro padre que nos escucha siempre con amor.
Padre nuestro, en la versión de Lucas no aparece el nuestro, aparece solamente padre, pero en la de Mateo se le añade ese calificativo de nuestro, al padre, ¿porque tiene importancia el que nosotros? en primer lugar descubramos a Dios como nuestro padre, nosotros como que nos hemos acostumbrado a esa afirmación que Dios es nuestro padre, y como que no tenemos la capacidad de asombrarnos, ante esa realidad maravillosa, de que Dios no sea un Dios lejano, distante, un Dios prácticamente inaccesible, no, sino que sea un Dios como un papá, como un papá, con la cercanía de un papá, con el amor de un papá, con la ayuda que el papá brinda permanentemente al niño, al hijo, para que pueda crecer sano para que pueda tener todo lo que necesita, para que pueda verdaderamente llegar a ser una persona adulta, padre, qué bueno que nosotros descubramos a Dios como nuestro padre, qué bueno que nosotros descubramos a Dios cercano, presente en nuestra vida, que nos guía que nos conduce, que nos ayuda, que nos cuida, que nos perdona, que nos salva, qué bueno que nuestra existencia se llenará de esa presencia de Dios.
Pero no olvidemos lo que nos dice San Mateo es un padre nuestro, porque si todos somos hijos del mismo padre entonces somos hermanos, y por lo tanto podemos dirigirnos a él no solamente como el padre mío, sino como el padre nuestro, todos, todos, estamos llamados a ser hermanos y por lo tanto a sentirnos como miembros de una única familia, la familia de los hijos de Dios, y esa familia de los hijos de Dios es en primer lugar la Iglesia, congregada por todos los que hemos sido bautizados y en el bautismo, hemos sido incorporados a Cristo y hechos hijos de Dios, pero también es toda la humanidad que es hija de Dios y por lo tanto todos los seres humanos, ya sea de una manera consciente por el bautismo, ya sea de una manera no consciente que no no lo saben de verdad, son hijos de Dios y todos formamos una inmensa familia, y la Iglesia como la familia de los bautizados, es la encargada de llevar esa buena noticia a todos para que todos los seres humanos se descubran hijos de Dios y puedan vivir como hijos de Dios.
Por lo tanto lo primero es en esta oración, el que nosotros redescubramos la presencia salvadora, cercana, amable, misericordiosa de Dios, nuestro padre y que nos descubramos hermanos y esto con la certeza de que todas las peticiones que le hacemos al Señor y que están incluidas en el padre nuestro van a ser escuchadas, pero nuestra oración tiene que ser persistente, tiene que ser constante, nuestra oración no puede ser sencillamente de ciertos momentos no más, hace a nuestra vida toda tiene que volverse un proceso de oración, una vez nuestra vida todo tiene que ser un crecer permanentemente en la conciencia de que Dios está en medio de nosotros, de que por lo tanto estamos invitados a levantar nuestro corazón permanentemente a Dios, para redescubrir con claridad, para tomar conciencia de su presencia en medio de nosotros, y al mismo tiempo tomar conciencia de que somos hermanos, esto nos llevará a que en esa confianza hacia el padre, nuestra existencia se llene de paz y de alegría, recitamos siempre el padre nuestro, con confianza, con alegría, con paz, sabiendo que de verdad el Señor nos escucha.
La bendición de Dios todopoderoso padre, hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre, amén.
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