Otra pregunta dirigida al Señor, y otra respuesta del Señor que nos indica cuál es el sentido fundamental de nuestra existencia, escuchamos con atención:
Del santo Evangelio según SAN LUCAS 13, 22-30
De camino hacia Jerusalén, pasaba Jesús por ciudades y pueblos enseñando. y alguien le preguntó: «¿Señor, serán pocos los que se salvan?» Jesús le dijo:
«La puerta es estrecha: tienen que esforzarse por entrar. Les digo una cosa: muchos querrán entrar y no podrán. Es como querer entrar a una casa, cuando ya el dueño ha trancado la puerta.
Aunque desde fuera empiecen a tocar a la puerta y se queden pidiéndole que abra, él les dirá: No los conozco ni sé de dónde vienen’. y por más que insistan diciendo: ‘[Pero si estuvimos comiendo y bebiendo juntos! ¡Tú enseñaste en nuestras plazas!’, él les replicará:
‘No los conozco ni sé de dónde vienen. ¡Lejos de aquí! ¡Todos son unos malvados!’
y entonces vendrá el llanto y la desesperación, cuando vean a Abrahán, a Isaac, a Jacob
y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes se vean excluidos.
Más aún, vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, a tomar parte en el banquete del Reino de Dios.
Miren: hay quienes estando de últimos quedarán de primeros,
y quienes estando de primeros quedarán de últimos.»
Palabra del Señor.
Transcripción de La Voz del Pastor de Agosto 25 de 2019
¿Cuál es la pregunta? ¿Serán muchos los que se salvan? esa es una pregunta que indudablemente estaba un poquito siempre en nuestro corazón, ¿qué significa salvarse? ¿Quiénes se salvan? ¿qué significa condenarse? ¿quiénes se condenan? esas son preguntas que indudablemente aparecen en nuestra vida de todos los días, por eso esas son preguntas que también nosotros tenemos que tratar de responder en nuestra vida.
En primer lugar ¿que es la salvación? ¿que significa salvarse? salvarse significa que uno es capaz y ahora voy a explicar por qué es capaz, de vencer todo lo que significa destrucción y muerte en su propia existencia, y digo que es capaz, ¿Por qué? Dios le da la fuerza Dios le da la luz Dios, le da la posibilidad de destruir todo lo que lo destruye, de morir a todo lo que lo mata, y por lo tanto le da la posibilidad de tener la vida.
Cuando nosotros nos miramos a nosotros mismos y miramos el mundo en que vivimos descubrimos muchas fuerzas destructoras, descubrimos muchas fuerzas que llevan a la muerte basta mirar alrededor, yo no quiero entrar aquí en descripciones de la realidad que podrían ser incompletas y parcializadas, no sencillamente nosotros sabemos que hay cosas en nuestra vida que nos llevan a la muerte, que nos llevan a la destrucción, y nosotros sabemos que si abrimos plenamente nuestro corazón al Señor entonces vamos a ser capaces de destruir lo que nos destruye y repito matar lo que nos mata, es decir vamos a ser capaces de dar vida a nuestra existencia y ser portadores de vida alrededor nuestro, y esto porque el Señor nos lo da, y el Señor nos lo da precisamente porque nos ha enviado a su hijo Jesucristo, que murió en la cruz por nosotros tomando sobre si todo lo que destruye, todo lo que aniquila al ser humano, y lo destruyó muriendo por nosotros y al resucitar nos dio su vida y nos dio la plenitud de su amor y de su fuerza.
Entonces salvarse es sencillamente es ser capaces de unirnos al Señor, de abrir plenamente nuestro corazón al Señor, para que él venga a nosotros y nos llene de su luz y de su gracia y de su fuerza, y de esa manera seamos capaces de escapar de la muerte y de todo lo que nos destruye y vivir en plenitud, para la pregunta es ¿quiénes son los que lo logran? son apenas un poquito unos pocos no sé eso está en el misterio del amor de Dios, eso no lo sabremos nunca a nosotros porque solamente dios es el con el que conoce lo profundo de los corazones, y por lo tanto él es el único que sabe quién puede salvarse, quién no, pero hay algo muy importante y es que el Señor nos invita a que nosotros vigilemos, a que nosotros que sí sabemos que él es nuestro salvador lo aceptemos y hagamos que nuestra existencia esté llena de ese amor misericordioso de él que nos ama, si nosotros conociéndolo a él, le mostramos la espalda, si nosotros conscientemente nos alejamos de él, si nosotros obstinadamente cerramos nuestros oídos a su amor y a su palabra, pues indudablemente que ahí ya las cosas se ponen graves, la invitación que el Señor nos hace hoy es abrir plenamente nuestro corazón a su amor a ser capaces verdaderamente de aceptar la salvación que él nos da, y esto sencillamente significa que parte en nuestra, humildad, saber que no somos nosotros los que nos salvamos, a nosotros mismos, sino que es él el que nos da todo lo que necesitamos para tener la vida que es la vida que él nos da, porque es su vida, la vida suya de Dios la que viene a nosotros para vencer todo el mal toda la muerte que hay y que puede haber en nosotros.
Escuchemos al Señor, abramos nuestro corazón al Señor, vivamos plenamente en su amor.
La bendición de Dios todopoderoso, padre hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre, Amen.
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