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¿Y si recuperas tu momento de ocio?

por Matias Gordillo
Filosofia para vos

Algunos  se sorprenderán con esta propuesta, porque tienen una visión negativa del Ocio. Creen que el mundo del trabajo, de las obligaciones del estudio y el cumplir con todas las exigencias de la vida es lo único realmente importante. 

Por el contrario, otros me dicen: Profesor, ahora que estamos en la virtualidad, tengo muchísimo momentos de Ocio, porque me la paso tirado todo el día, no me levanto a la mañana, y estoy con las redes sociales y  el celular todo el tiempo!

¡El Ocio Fecundo no es pereza!

Es cierto que algunos estudiamos la carrera de filosofía, pero también es cierto que todos los seres humanos, por el solo hecho de ser personas, de tener inteligencia, de tener anhelo y búsqueda de la verdad, necesitan de algunos momentos de Ocio,

El ocio no se identifica con la pereza, con la acedia propia de aquellos que no tienen ganas o energías para vivir. Obviamente que ese ocio, o ese modo de vida, es negativo para una persona.

Pero también debemos tener mucho cuidado de aquellos que solamente viven para trabajar, que han hecho del mundo del trabajo un absoluto. 

¡Lo quiero porque es inútil!

Hay una filosofía en la actualidad que se llama “utilitarismo”, propone como válido únicamente el conocimiento de aquellas verdades por las cuales yo obtengo una ganancia, ya sea económica, ya sea de placer, de comodidad o para satisfacer alguna de  las necesidades humanas. Esta filosofía se traduce en el ámbito académico, cuando los alumnos dicen: “Profesor ¿para qué me sirve esto?”

EL ocio fecundo, o el ocio filosófico, es aquel que te invita a salir de la utilidad y poder elevar tu espíritu hacia aquello que no tiene un fin utilitario; pero justamente, por no tener un fin utilitario, se quiere y se busca por sí mismo. ¿Para qué? Para conocerlo, porque necesito saberlo, pero no para otro fin, sino que esa verdad en sí misma es tan importante, que la quiero por lo que representa para mi existencia.

¿Quién sos? ¿Qué haces en este mundo?, ¿cuál es el sentido de tu vida?, ¿Qué hago yo en medio de este inconmensurable universo? Son preguntas que el Ocio filosófico puede ayudarte a responder.

¿OCIO o NEGOCIO?

Los latinos cuando hablaban de Ocio, utilizaban para contraponer otra palabra: NEGOCIO. El negocio era aquel momento de la vida, en el cual no se les permitía estar en el momento más importante, que era el momento de Ocio, que como dijimos, no  es pereza, sino el momento en el cual puedo contemplar el ser de las cosas, redescubrir el ser y el sentido que tiene todo lo que existe y mi propio ser personal.

Allí reside también el principio de la felicidad, de la alegría espiritual.

Fíjate lo que pasa muchas veces cuando terminan las vacaciones o el fin de semana: nos sentimos vacíos, y esa expectativa que teníamos de poder alcanzar el centro de nuestra vida y la fuerza, al final termina siendo solamente un descanso para volver al trabajo. Es decir que aún el descanso y el recreo, son solo un momento para el trabajo.

¿Conocías a Josef Pieper?

El filósofo Josef Pieper ha escrito mucho sobre este tema. Se da cuenta de  que el Ocio es el fundamento de la cultura. El Ocio es el fundamento del espíritu. El ocio es el fundamento de la filosofía y todos nosotros podemos recuperar ese momento de ocio en nuestras vidas, para que el descanso no sea solamente dejar las actividades que hacemos cotidianamente, sino que ese descanso sea un descanso renovador en tu espíritu.

Ese descanso renovador, incluso te puede abrir la inteligencia desde la filosofía hacia lo trascendente, para encontrar una respuesta última para todas las cosas.

Cuidado con vivir en un péndulo

Un alumno una vez me dijo: “Profesor siento que mi vida es como subirse a una máquina de la cual no me puedo bajar. Tengo que cumplir con estas obligaciones, con las otras, salir de aquí, levantarme, toda una rutina, que a veces es como una máquina deshumanizante.” 

Entonces las personas pasan de vivir durante la semana de un modo inhumano, sometido a este rigor sinsentido, y por fin encontrar la liberación el fin de semana. Pero esa liberación, como no es tampoco un momento de Ocio, me lleva hacia el otro extremo, hacia el extremo de buscar esa liberación en los placeres, en los excesos, que me terminan dejando también vacío. 

Por lo tanto vivo como en un péndulo. Me voy de la represión que significa las obligaciones y esta máquina inhumana, hacia deshumanizarme también, en el sinsentido de la vida que me puede llevar el placer y los excesos.

El ocio, el ocio fecundo, el ocio filosófico que te invito a recuperar, dentro de la filosofía del ser y la filosofía realista, es elevarse para mirar el ser íntimo de todas las cosas, descubrir el sentido, y allí sí, darle un lugar al trabajo, a las obligaciones y al estudio, desde la alegría profunda de un corazón que ha encontrado el sentido de la existencia y de la realidad

Te invito a apoyar, a suscribirte, a compartir este video con todos tus amigos, deja tus comentarios, proponemos si quieres algún tema de filosofía así podemos seguir creciendo en esta iniciativa!  

Muchas Gracias!

Puntos más relevantes

  1. El Ocio no es pereza
  2. La verdad inútil se quiere por sí misma
  3. Tenemos que trabajar para vivir y no vivir para trabajar
  4. Entender el  negocio en función del Ocio
  5. Elevarse del péndulo de nuestra vida: Obligaciones y excesos
  6. Contemplar el ser íntimo de las cosas


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