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Educar el corazón es una tarea para toda la vida

por Pbro. Carlos Padilla E.
corazón

Permitir que salga lo mejor de mi corazón. Al fin y al cabo sé que educar significa acompañar y hacer que la persona sea autónoma e independiente.

 Que tome decisiones en su vida que la lleven a realizarse. Educar supone sacar lo mejor que hay en aquel que se me ha confiado. Que sepa amar de forma madura. Que sepa entregarse y tener criterios razonables para tomar decisiones felices. Porque mi felicidad depende de las decisiones que voy tomando en el camino. Elegir mal me lleva a seguir rutas que no me dan la felicidad. Optar por lo que me dice el corazón. Puedo dejarme llevar por los caminos por los que el corazón me muestre. Depende. Sí, depende de mi madurez afectiva, depende de mi capacidad para enfrentar la vida. No siempre el corazón estará bien ordenado. No siempre sabré optar por lo que me conviene. En ocasiones el corazón me lleva por el mal camino. Me hace vivir en dependencias que me esclavizan. Quisiera educar bien mi propio corazón. Deseo tener un corazón sabio, un corazón que sepa elegir lo que le conviene. Un corazón que opte por lo bueno, por lo noble, por lo que me hace más libre. Me da miedo seguir caminos confusos que no me llevan a ninguna parte. La voluntad unida a la razón y al corazón. Que mis afectos y sentimientos estén en armonía. No es tan fácil. El drama del tiempo que vivo es el desorden. La incapacidad para tomar decisiones que me hagan más libre. Si supiera abrazar sin retener a nadie. Si supiera amar sin exigir que me amen. Si supiera vincularme sin crear relaciones tóxicas que hacen daño. Si lograra entregarme sin exigir amor a cambio. Si pudiera ser libre para entregar mi vida. Si tuviera un corazón pacífico que no viva anclado en el resentimiento, en el deseo de venganza. La educación dura toda la vida. Pero hay años fundamentales en los que aprendo a amar de verdad, desde lo hondo, con honestidad. Un amor sincero, profundo, grande. Un amor que acoja al herido y perdone siempre. Sin poder perdonar no avanzo, no crezco, no amo bien. Donde el corazón me lleve, sí, porque sin el corazón no llego a ninguna parte. Las ideas y los sueños se quedan ahí si no tocan mis entrañas. Si no me enamoro del camino elegido no avanzo, no asciendo, no crezco. Donde el corazón me lleve, porque el corazón tiene que amar lo que la razón ve como bueno, lo que la voluntad elige cada mañana. No soy esclavo de las decisiones pasadas salvo que esas decisiones me hayan hecho esclavo, me hayan enfermado. Le pido a Dios que eduque mi corazón. Que me enseñe a vivir la vida que me toca sin desear tener otras vida, que me haga capaz de dar lo mejor que hay en mi corazón sin compararme con nadie. Lo que yo tengo nadie puede entregarlo en mi lugar. Soy único, soy valioso, soy grande. Dios me ha soñado para una misión maravillosa. Y lo es en la medida en la que estoy hecho para dar todo lo que hay en mí. No quiero compararme con otras misiones, con otros proyectos. Soy una creatura amada por Dios. Donde el corazón me lleve para dar vida a otros. Porque sólo el que ama y se vincula logra cambiar el mundo. Sólo el que acepta a las personas como son y las quiere de tal manera que saca lo mejor que hay en sus corazones. No quiero confundirme siguiendo caminos esquivos, que no me hacen feliz. La felicidad no es el único fin de mi vida. El fin último es ser coherente. Que lo que digo lo haga. Que lo que sueño lo persiga. Que lo que amo siga amándolo con el paso del tiempo. No soy esclavo de decisiones pasadas, más bien soy responsable. No tomé esas decisiones en vano. Fue porque Dios las puso en mi corazón y me enamoró de un camino concreto. Luego la vida puede que haya enfriado mi amor. Y yo haya dejado de cuidar el amor que se me había confiado. Creo que todo puede salir bien si sigo el camino que mi corazón señala. Cuando es maduro, cuando está ordenado, cuando ama de forma correcta, cuando está bien anclado y tiene la mirada puesta en el cielo. Sólo así tiene sentido seguir lo que en el camino sueño. Quiero ser fiel a ese amor que Dios puso un día en mi alma. Educarme para sacar de mí lo mejor que hay en mi interior, mi tesoro, mi belleza. Sólo el que es fiel a sí mismo puede llegar más lejos, más alto, más hondo. No quiero dejarme llevar por las corrientes de los tiempos. Con hondas raíces y grandes alas llegaré más lejos. 


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3 comentarios

Susana November 27, 2023 - 9:09 am

Gracias! Una caricia al alma!!

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drlilianacharif November 27, 2023 - 1:47 pm

Gracias a Dios por haberlos puesto en mi camino.

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Pamela Egas November 29, 2023 - 1:54 pm

Qué simpático! reflexiones como de una oración ; ) Para lograrlo viene bien educarnos en la fe. Dios se ocupa, con su gracia, de ir transformando nuestros corazones y pensamientos. Por eso lo que veo, lo que leo, lo que escucho, lo que hago, con quienes me rodeo, me ayudan a ser mejor persona, aquella que sabrá también acompañar a otras de la mejor manera.

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