Simón el Cananeo, o el Zelote. Su apodo es distinto en las cuatro listas: mientras Mateo y Marcos lo llaman el cananeo o cananita (Marcos 3, 18), Lucas le llama el ‘Zelote’ (Lucas 6, 15). Es muy probable que Simón fuese originario de Caná de Galilea, de la zona Sirio Fenicia, donde Jesús convirtió el agua en Vino. Simón, sería hermano de Judas, Tadeo; de Santiago, el menor.
Dado el sobrenombre de Simón, “el zelota” se ha sugerido la posibilidad de que Simón perteneciera al movimiento nacionalista de los zelotas, o en caso contrario de que quizá se caracterizara entonces por poseer un celo ardiente por la identidad judía, por Dios, por su pueblo y por su Ley divina.
A San Simón y San Judas Tadeo se les celebra la fiesta en un mismo día – 28 de octubre – porque según una antigua tradición los dos iban siempre juntos predicando la Palabra de Dios por todas partes. Ambos fueron llamados por Jesús para formar parte del grupo de sus doce apóstoles. Ambos recibieron el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego el día de Pentecostés y presenciaron los milagros de Jesús en Galilea y Judea y oyeron sus famosos sermones muchas veces; lo vieron ya resucitado y hablaron con él después de su muerte y resurrección y presenciaron su gloriosa ascensión al cielo.
La tradición señala que después de predicar en Jerusalén viajó a Egipto y al norte de África hasta Cartago. El siguiente viaje de Simón sería a Persia acompañado de Judas donde habría predicado en Siria, en Mesopotamia y a Persia.
La tradición señala que sufrió el martirio en Persia, donde murió junto con San Judas Tadeo. Sabemos que fue sepultado ahí gracias a San Fortunato, obispo de Poitiers en el siglo VI. Entre los siglos VII y VIII ya existía una iglesia dedicada a Simón en Nicopsis, en la costa del Mar Muerto.
Se lo representa con una sierra pues la tradición recoge que fue muerto aserrándolo de por medio por los adoradores del sol en Persia. Su fiesta se celebra el 28 de octubre, junto con la fiesta de San Judas Tadeo. Es patrono de los aserradores y de los tintoreros.
Fuentes: ACI Prensa
Vatican News
Los Apóstoles de Cristo Rey