Descansa en el amor de Dios
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
Santa Rita, tú, que has conocido tantas dificultades. Tú, que sabes lo que cuesta tener paciencia. Tú, la santa de lo imposible. Dame la fortaleza de saber esperar.
Tú, que has aceptado los desprecios, las críticas y hasta la violencia en tu propio hogar. Tú, que has visto ridiculizada tu ternura maternal. Dime cómo aún se puede amar.
Tú, que tanto has amado a Dios. Tú, que tanta piedad has tenido por el Señor, que has sufrido en tu cuerpo sus llagas de crucificado. ¡Enséñame a saber mirar y comprender la cruz!
Te pido por todos los que no se atreven a esperar más, por aquellos que no creen en el milagro. Ayúdanos santa Rita a encontrar al Resucitado. Amén.
Lectura bíblica del noveno día:
“Jesús le dijo: yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera vivirá” Juan 11, 25
Santa Rita vivió los últimos cuatro años, enferma. Llegado el momento de su muerte, pidió perdón a sus hermanas y las exhortó a permanecer en el amor a Jesús.
Su muerte fue seguida de señalados prodigios. En el jardín del convento, nacieron una rosa y dos higos en pleno invierno, para satisfacer sus antojos de enferma. Al morir, la habitación se ilumina, el olor de la llaga desaparece para dar lugar a un perfume de flores. Su cuerpo sigue incorrupto.
Se apaga una existencia feliz y fecunda en la tierra para brillar y amanecer eternamente en la gloria de Dios, al servicio de los hombres, sobretodo de sus devotos de todos los tiempos. Ella es la santa de todos y de cada uno. Una santa cercana, que nos acerca a Dios. Nos enseña a perdonar, a amar sin condiciones y, por medio de ella, amar más a Jesús Eucaristía y a María, nuestra Madre, a quienes ella tanto amó.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar en esta novena de santa Rita de Cascia.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Concédeme, Señor, que a imitación de santa Rita de Cascia, pueda mostrarme siempre lleno de amor y comprensión hacia mis hermanos, como ella vivió observando tu gran mandamiento y practicando los consejos evangélicos.
Señor, ten en cuenta los sufrimientos y méritos de santa Rita, y por su intercesión, te pido me concedas vivir siempre como hijo tuyo, para que de testimonio de ti en todas partes. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +