Santa Rita de Casia es la Santa de lo imposible. Fue una hija obediente, esposa fiel, esposa maltratada, madre, viuda, religiosa, estigmatizada y Santa incorrupta. Santa Rita lo experimentó todo, pero llegó a la santidad porque en su corazón reinaba Jesucristo.
Pocos santos han gozado de tanta devoción como Santa Rita, abogada de los imposibles. Su pasión favorita era meditar la Pasión de Jesús.
Santa Rita nació en 1381, un año después de la muerte de Santa Catalina de Siena. La casa natal de Santa Rita está cerca de un pueblito de Cascia, entre las montañas, a unas cuarenta millas de Asís, en la Umbría, región del centro de Italia.
Su vida comenzó en tiempos de guerras, terremotos, conquistas y rebeliones, países invadían a países, ciudades atacaban a ciudades cercanas, vecinos se peleaban con los vecinos, hermano contra hermano. Los problemas del mundo parecían más grandes que la política y los gobiernos pudieran resolver.