Cumple su deseo de ingresar al convento
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
Santa Rita, tú, que has conocido tantas dificultades. Tú, que sabes lo que cuesta tener paciencia. Tú, la santa de lo imposible. Dame la fortaleza de saber esperar.
Tú, que has aceptado los desprecios, las críticas y hasta la violencia en tu propio hogar. Tú, que has visto ridiculizada tu ternura maternal. Dime cómo aún se puede amar.
Tú, que tanto has amado a Dios. Tú, que tanta piedad has tenido por el Señor, que has sufrido en tu cuerpo sus llagas de crucificado. ¡Enséñame a saber mirar y comprender la cruz!
Te pido por todos los que no se atreven a esperar más, por aquellos que no creen en el milagro. Ayúdanos santa Rita a encontrar al Resucitado. Amén.
Lectura bíblica del quinto día:
“Que el Señor sea tu único deleite, y Él colmará los deseos de tu corazón” Salmo 37, 4
En poco tiempo, Rita perdió a su esposo y a sus hijos. Sola en el mundo, pensó en realizar el deseo de su juventud: ingresar a un monasterio. Llamó a la puerta del convento de Santa María Magdalena en Cascia, pero fue rechazada. Sin embargo, Rita no perdió la esperanza. Rezó y siguió esperando. El deseo de hacerse religiosa era la voz del Esposo que la invitaba a su intimidad, el impulso la llevaba a consagrarse enteramente al Señor.
Finalmente fue admitida en el monasterio agustino de Cascia como religiosa y allí lograron comprender el tesoro preciosísimo con que el cielo quería enriquecer a aquella comunidad, por lo cual no cesaban de dar gracias al Señor, que tan benignamente había mirado su monasterio de Cascia, convertido con la compañía de Rita en una antesala al cielo.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar en esta novena de santa Rita de Cascia.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Concédeme, Señor, que a imitación de santa Rita de Cascia, pueda mostrarme siempre lleno de amor y comprensión hacia mis hermanos, como ella vivió observando tu gran mandamiento y practicando los consejos evangélicos.
Señor, ten en cuenta los sufrimientos y méritos de santa Rita, y por su intercesión, te pido me concedas vivir siempre como hijo tuyo, para que de testimonio de ti en todas partes. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +