Niñez de santa Rita
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
Santa Rita, tú, que has conocido tantas dificultades. Tú, que sabes lo que cuesta tener paciencia. Tú, la santa de lo imposible. Dame la fortaleza de saber esperar.
Tú, que has aceptado los desprecios, las críticas y hasta la violencia en tu propio hogar. Tú, que has visto ridiculizada tu ternura maternal. Dime cómo aún se puede amar.
Tú, que tanto has amado a Dios. Tú, que tanta piedad has tenido por el Señor, que has sufrido en tu cuerpo sus llagas de crucificado. ¡Enséñame a saber mirar y comprender la cruz!
Te pido por todos los que no se atreven a esperar más, por aquellos que no creen en el milagro. Ayúdanos santa Rita a encontrar al Resucitado. Amén.
Lectura bíblica del segundo día:
“Todos los que son conducidos por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios” Romanos 8, 14
Santa Rita sentía desde niña, una fuerte inclinación a la vida religiosa. En la escuela de la familia, aprendió a rezar. El ejemplo de sus padres impulsó a Rita a practicar caridad, paciente, tolerante, comprensiva, servicial, pronta al perdón, y a cultivar la flor delicada de la paz.
El paisaje grandioso de los Apeninos inició a la niña en el amor a la naturaleza y a su Creador. Pasó su niñez con singular inocencia y pureza, toda dada a la oración y la piedad. Sabía leer en las creaturas, el mensaje de Creador.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar en esta novena de santa Rita de Cascia.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Concédeme, Señor, que a imitación de santa Rita de Cascia, pueda mostrarme siempre lleno de amor y comprensión hacia mis hermanos, como ella vivió observando tu gran mandamiento y practicando los consejos evangélicos.
Señor, ten en cuenta los sufrimientos y méritos de santa Rita, y por su intercesión, te pido me concedas vivir siempre como hijo tuyo, para que de testimonio de ti en todas partes. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +