Obediencia y humildad
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial:
Santo Domingo Savio, queremos aprender de ti a ser obedientes en lo que nos corresponde, caritativos con los demás, puros en pensamientos, palabras y acciones.
Lectura bíblica del quinto día:
“Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos” Juan 14, 15
Domingo Savio entendía que la obediencia es una forma concreta de amar. Obedecía con alegría a sus padres, a sus maestros, a don Bosco y sobre todo a Dios. En su corazón no había rebeldía ni orgullo, sino la disposición humilde de quien confía en quienes lo guían por el camino del bien.
Domingo nos enseña que la verdadera grandeza está en quien se deja formar con docilidad, en quien escucha con atención y actúa con amor.
Su humildad no era renuncia a la dignidad, sino un reflejo de Cristo, el Siervo humilde por excelencia.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Domingo Savio en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
Santo Domingo Savio, ayúdanos a vivir con alegría el amor a Dios, a nuestros padres, maestros y amigos.
Que podamos imitarte en la búsqueda de la santidad sin temor, convencidos de que también nosotros podemos llegar al cielo, siendo jóvenes, humildes y alegres. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +