María Auxiliadora nos enseña a amar a la Iglesia
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial
Virgen María Auxiliadora, te ruego por el amor de tu dulcísimo Hijo, que todos mis pensamientos, palabras y obras, todas mis adversidades y trabajos, toda mi vida y mi muerte, sean siempre dirigidos por tus méritos e intercesión, según el beneplácito de Dios y para su mayor gloria. Amén
Lectura bíblica del séptimo día:
“Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos” Mateo 18, 20
La devoción a la Virgen María nace en el seno de la Iglesia, la Virgen ama que amemos la Iglesia, porque de este modo amamos a Jesús, su Hijo.
Este amor a la Iglesia es un amor que se traduce en acciones como: trabajo por las vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal; cuidado de la comunidad; respaldo a las actividades de evangelización; defenderla de los ataques de sus enemigos; rezar por ella.
Es necesario que nos comprometamos en amar a la Iglesia porque ella es quien guarda el tesoro más grande de nuestras vidas: Jesús.
★ Pedir la gracia que se desea alcanzar de María Auxiliadora en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
Santísima e Inmaculada Virgen Auxiliadora, Madre de la Iglesia, inspiradora y sostén de toda la familia, en ti nos encomendamos enteramente y prometemos trabajar siempre para la mayor gloria de Dios y por la salvación del mundo.
María Auxiliadora, haz que nuestro servicio al Señor sea fiel y generoso hasta la muerte, y concédenos alcanzar el gozo de la plena comunión en la casa del Padre. Amén
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +