Reflexiones para cada día del año. Un espacio oportuno de intimidad con el Señor y su Madre, quien es nuestra madre también, la Virgen María.
En este tiempo en que vivimos, de tanto acelere y de llenarnos de cosas, necesitamos de María; en ella vemos lo que hace la fuerza de la ternura y el compromiso del amor. A lo largo de este año, te propongo que busques a María en tu corazón, y que durante esta lectura dejes que Ella entre en tu vida para que te inundes de la fuerza del Espíritu Santo. Ella, que es la Madre de Dios, puede ayudarte a descubrir que sos todo de Dios y en Dios.
María es la Estrella de la Mañana, pues nos lleva a comprender que cuando el Sol desaparece y nos adentramos en la oscuridad de la fe, Ella está. María te sostiene para que puedas descubrir el Sol que nace de lo alto.
P. Luis Zazano
